Ben-Eliezer habló a solo días de que el primer ministro Ehud Olmert insinuara que Israel podría estar llevando adelante, o planear tener en algún momento, conversaciones secretas con Siria.
“Se están haciendo todos los esfuerzos para llevar a Siria a la mesa de negociaciones en orden a firmar un tratado de paz”, anunció Ben-Eliezer a Radio Israel.
“Sabemos exactamente cuál sería el precio”, añadió, refiriéndose a la devolución de las alturas del Golán, una meseta estratégica capturada de Siria en la Guerra de los Seis Días en 1967.
No revelaría cuáles resultados se han obtenido, si hubo, de los esfuerzos de Israel para reanudar el diálogo con los sirios.
Las conversaciones de paz entre Siria e Israel –una pieza central de la agenda política del entonces primer ministro, Ehud Barak- fracasaron en el 2000 cuando Damasco rechazó la oferta israelí de retirarse de las alturas del Golán, tras haber insistido en que Israel retrocediera hasta la costa oriental del Mar de Galilea.
Ben-Eliezer señaló a Radio Israel que Barak, ahora ministro de Defensa israelí, era un partidario de los actuales esfuerzos para renovar las conversaciones con Damasco.
El miércoles, Olmert indicó a los periodistas extranjeros que Israel está a favor de negociaciones cara a cara con Siria que pudieran resultar en un tratado de paz, añadiendo: “Eso no significa que cuando nos sentemos juntos ustedes tengan que vernos”, afirmó, en lo que sería una referencia velada a la posibilidad de tener contactos secretos.
Una semana antes, Olmert señaló ante una reunión conjunta de los gabinetes alemán e israelí que estaba listo para reiniciar las negociaciones con Siria si Damasco pusiera fin a su apoyo a las guerrillas libanesas de Hezbalá y los grupos militantes palestinos. Todos ellos son apoyados también por Irán y se oponen a la existencia de Israel.
Desde que Israel entrara en guerra en el 2006 con Hezbalá, ha declarado, así también como lo hiciera Siria, que se encontraba listo preparado para renovar negociaciones. Ambos países intercambiaron mensajes a través de terceros, pero no hubo ninguna señal de avance.
Los esfuerzos israelíes para involucrar a Siria en negociaciones aparecen en un momento en que los intentos de Israel para alcanzar un acuerdo de paz con los palestinos no hacen progresos visibles.