El gobierno del presidente francés, Nicolas Sarkozy, enfrenta una tensa semana en el frente social salpicada de protestas y conflictos sociales que tendrá su punto álgido este jueves con la huelga en el sector público y privado para protestar por la reforma de las pensiones.
Las cinco principales organizaciones sindicales hicieron un llamamiento para hacer de hoy una jornada de “acción y manifestación” contra la propuesta gubernamental de aumentar los aportes jubilatorios de 40 a 41 años.
La movilización, que los sindicatos esperan que sea tan importante como la que vivió Francia el pasado mes de noviembre de 2007, también en contra de la reforma de los regímenes especiales de pensión, se produce tan sólo 10 díaz después del órdago lanzado al Ejecutivo por los profesores para rechazar el plan de supresión de 11.200 puestos de trabajo el próximo curso escolar.
El resultado fue que el domingo desfilaron por las calles de París entre 20.000 y 45.000 personas.
El ministro de Educación, Xavier Darcos, a pesar de haber ratificado en la continuidad de la reforma, abrió la puerta al diálogo con las centrales sindicales.
"Recibirán una carta invitándoles a venir a verme para tratar los temas que tenemos ante nosotros: reforma de los institutos, reforma del oficio de maestro, y mejora de las carreras", anunció. Darcos está también dispuesto a hablar de la revalorización de sus remuneraciones.
En todo caso, ya está programado un nuevo desfile para el sábado día 24, esta vez en toda Francia, convocado por las organizaciones sindicales de profesores, de padres de alumnos y de estudiantes de instituto.
Entre estas dos manifestaciones se celebrará la de hoy para protestar por el plan gubernamental de aumentar el periodo de aportes para tener derecho a una jubilación completa.
El ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, defendió en 'Le Journal du Dimanche' su proyecto al considerar que sólo pasando a los 41 años se puede mantener el actual sistema de reparto.
"La esperanza de vida es hoy de una media de 81 años, cuando era de 75 en 1982 con una jubilación a los 65 años. Cada vez se vive más, los franceses lo saben bien y por lo tanto hace falta trabajar un poco más de tiempo", argumenta Xavier Bertrand, quien considera que el Gobierno ha satisfecho numerosas reivindicaciones sindicales.
La protesta de hoy puede provocar fuertes alteraciones en los transportes públicos y, de paso, servirá para probar la eficacia de la nueva ley de servicios mínimos, en vigor desde enero. Los ocho sindicatos de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) presentaron de antemano un preaviso de huelga para protestar por el proyecto de reforma de las jubilaciones, reclamar la apertura de negociaciones y la continuación del diálogo de la reforma de los regímenes especiales.
A ellos se suma la presión ejercida por los pescadores, que reclaman medidas para compensar la subida del precio del petróleo, y que hoy han extendido su protesta desde los puertos atlánticos al sur del país y los comités de defensa de los hospitales para rechazar convertirse en "fábricas de bebés".