Un tribunal de Guinea Ecuatorial condenó al mercenario británico Simon Mann a 34 años y cuatro meses de cárcel por su participación en el fallido golpe de Estado contra el Presidente de ese país, Teodoro Obiang Nguema, en 2004. En los cuatro días de juicio, celebrado el mes pasado en Malabo ante un tribunal formado por tres jueces, el ex oficial del Ejército británico (fuerzas especiales británicas SAS, Special Air Service) admitió su participación en el complot para derrocar a Obiang.
Durante el juicio, el considerado como "autor material" del golpe contra el régimen de Guinea Ecuatorial señaló entre sus colaboradores a Mark Thatcher, hijo de la Dama de Hierro y sobre quien pesa una orden de arresto internacional.
El tribunal también lo sentenció a una multa de 150.000 euros y le prohibió regresar a Guinea Ecuatorial durante 20 años una vez haya purgado su pena.
Al término del juicio, que se celebró entre el 17 y el 20 de junio, el Fiscal General del Estado había solicitado 31 años y 8 meses de prisión para el mercenario.
Mann, formado en la prestigiosa escuela inglesa de Eton y en la igualmente reputada academia militar de Sandhurst, antiguo oficial de las Fuerzas Especiales Británicas (SAS), fue detenido el 7 de marzo de 2004 en compañía de otros 61 presuntos mercenarios en Harare (Zimbabwe), sospechoso de estar orquestando un golpe de Estado contra Obiang.El mercenario, ya fue condenado a siete años de prisión en Zimbabwe por tráfico de armas.
Otro acusado en este caso, un hombre de negocios libanés, fue condenado el lunes a 18 años y 3 meses de cárcel.