Con penas entre 38 y 42 años de prisión, un tribunal de crímenes de guerra condenó a siete serbobosnios por haber participado en la matanza de 1995, en lo que conformó la primera sentencia por genocidio que una corte serbia aplica en Srebrenica, zona bajo protección de Naciones Unidas durante la guerra que sacudió a los Balcanes entre 1992-95.
Hilmo Vucinic, juez en la causa, señaló que resultaba imposible determinar la cifra exacta de hombres y jóvenes al que dicho grupo dio muerte en un solo día, el 13 de julio de 1995. En este caso, más de 1.000 bosnios musulmanes fueron separados de sus familias y retenidos en un almacén en el pueblo de Kravice. Algunos de los condenados dispararon a los prisioneros con ametralladoras y uno de ellos les lanzó granadas. Otros resguardaban el almacén para evitar que escaparan por las ventanas.
En total, hasta 8.000 hombres y niños fueron ajusticiados en Srebrenica en una semana, en la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El juicio, que duró dos años, termina una semana después de que el líder serbobosnio Radovan Karadzic fuera arrestado en Belgrado tras 11 años evadiendo la justicia, bajo cargos de crímenes de guerra por parte del Tribunal de La Haya. Sobre él pesa la acusación de ser el artífice de la masacre de Srebrenica.
Inicialmente fueron 11 los acusados de genocidio, todos ellos policías o soldados serbobosnios. Cuatro fueron absueltos por falta de evidencias.