Tres policías y dos mujeres murieron en un ataque armado perpetrado, al parecer, por integrantes del grupo terrorista Sendero Luminoso, contra un puesto policial de San José de Secce, capital del distrito de Santillana-Huanta, del Departamento de Ayacucho, en el límite entre la sierra y la selva sur del país.
El coronel Héctor Silva, uno de los principales mandos policiales en la zona, insinuó que en el hecho también murieron algunos de los atacantes, de los que se presume que son miembros del grupo ultraizquierdista.
"Los atacantes no lograron tomar la base. Los efectivos tuvieron una respuesta fuerte y contundente y ellos inmediatamente tuvieron que replegarse y cargar a sus muertos y heridos", dijo Silva.
El ataque, que elevó a más de 50 el número de soldados o policías muertos en los últimos seis años en el selvático valle de los ríos Apurímac y Ene, comenzó hacia la medianoche del sábado, cuando un número no precisado de irregulares atacó la base, a cargo de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales de la Policía (Dinoes).
El tiroteo se prolongó durante al menos una hora y los policías, en palabras de Silva, ofrecieron una "feroz resistencia".
Los "narcoterroristas", como llaman el gobierno y los militares a la alianza entre senderistas y narcotraficantes, utilizaron diversos tipos de armas de fuego y granadas.
El objetivo era según fuentes policiales apoderarse de la base, lo que no lograron a pesar de que alcanzaron a destruir el parapeto de trinchera.
La policía cree que el ataque fue realizado por el grupo rebelde Sendero Luminoso, aunque hasta el momento nadie se ha atribuido el hecho.
La zona donde ocurrió el atentado se encuentra dentro del Valle del Río Apurímac y Ene (VRAE) y es conocida por la presencia de narcotraficantes y subversivos.
Actualmente del grupo rebelde quedan dos facciones. Una opera en la zona del valle del Huallaga, en la selva central, al mando del llamado "Camarada Artemio", y otra en la llamada región de VRAE, dirigida por un cabecilla identificado solamente como "José".