El enfrentamiento tuvo lugar el domingo por la tarde, mientras Nicolás Sarkozy y sus acompañantes se disponían a dar un paseo por el lago Winnipesaukee, en New Hampshire (EE.UU.). Al advertir la presencia de dos personas -que en realidad eran dos fotógrafos de la agencia estadounidense Associated Press-, el presidente francés comenzó a saludar amablemente, pero al ver que le fotografiaban, empezó a gritar y exigir que se alejasen.
El fotógrafo de AP Jim Cole y su colega independiente Vince DeWitt, quienes se encontraba a bordo del bote de Cole, del otro lado de una barrera de boyas vigilada por la Patrulla Marina de Nueva Hampshire. Cole había recibido permiso de la patrulla marina para permanecer allí.
“(Sarkozy) estaba feliz, sonriente y saludó al personal de seguridad cuando llegó”, comentó Cole. “Cuando nos vio sacando fotos, su actitud cambió”.
Los fotógrafos dijeron que vieron por sus lentes cómo Sarkozy apuntaba hacia ellos con su mano y su embarcación comenzó a acercarse. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, Sarkozy, quien lucía solo un traje de baño, saltó hacia su bote y comenzó a gritarles.
“El presidente estaba muy agitado, hablaba en francés, muy rápido y muy alto”, dijo DeWitt. Ambos indicaron que trataron de explicarle a Sarkozy que no hablaban francés.
Cuando preguntaron si entre los acompañantes del mandatario había alguien que hablase inglés, nadie respondió.
Sarkozy tomó la cámara de DeWitt y luego la dejó. A esa altura apareció una mujer que dijo en inglés que Sarkozy quería que no lo molestasen durante sus vacaciones. La mujer no se identificó.
Horas antes Sarkozy había dicho a la prensa que estaba dispuesto a responder a cualquier pregunta, pero no durante su vacaciones con su familia.
Luego de que Cole y DeWitt se comprometieron a no seguir tomando fotos, Sarkozy se calmó y regresó a su embarcación.