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La derecha del presidente francés, Nicolas Sarkozy, sufrió este domingo una derrota en las elecciones municipales, celebradas diez meses después de la aplastante victoria obtenida por el jefe del Estado cuando llegó al poder, en mayo de 2007.
A nivel nacional, el partido del presidente, la Unión para una Mayoría Popular (UMP) y sus aliados lograron 40% de los sufragios contra 47,5% de socialistas, comunistas y ecologistas, según resultados oficiales aún incompletos difundidos por la agencia AFP.
El verdadero alcance de la derrota de la derecha depende de los resultados en tres ciudades - Marsella, Toulouse y Estrasburgo - en la segunda vuelta, el 16 de marzo. Los resultados se anunciaban particularmente estrechos en estas tres ciudades en que el cambio de mayoría de la derecha a la izquierda alcanzaría valor de símbolo nacional.
En Marsella, las listas de alcalde saliente Jean-Claude Gaudin se encontraba en igualdad con las del aspirante socialita Jean-Noel Guerini, con más o menos un 40% cada uno. En Toulouse, en el suroeste, el alcalde de derechas Jean-Luc Moudenc llegaba en primer lugar con 42% de los votos, aventajando a la lista socialista dirigida por Pierre Cohen, que obtedría un 38%, pero que en principio beneficiaría de reservas para la segunda vuelta del 16 de marzo.
En Estrasburgo, al este, el socialista Roland Ries lideraba los resultados en la primera vuelta, con 44% de los votos, delante de la lista de la alcalde saliente de la UMP Fabienne Keller, que obtenía el 34%. Tal y como se preveía, el Partido Socialista se imponía en París, donde la lista conducida por el alcalde saliente Bertrand Delanoe obtenía un poco más de un 42% de los sufragios, frente a su rival de la UMP (derecha en el poder) Françoise de Panafieu con 27,7%.
En Lyon, la victoria parecía asegurada desde la primera vuelta para el alcalde socialista Gerard Collomb, que obtendría alrededor de 53%. En Lille, la gran metrópoli del norte, la saliente socialista Martine Aubry obtuvo 45% de los votos y aparece en situación favorable para la segunda vuelta. En una primera reacción, el jefe del Partido Socialista, François Hollande, estimó que las elecciones municipales muestran la "voluntad" del electorado de lanzar una advertencia al gobierno de Sarkozy, "en particular en lo relativo al poder adquisitivo".
En tanto que Ségolène Royal, candidata socialista a las presidenciales y derrotada en mayo por Sarkozy, estimó que se trata de un "voto sanción" y llamó a los electores de la izquierda a mantenerse movilizados para la segunda vuelta.
El secretario general de la UMP, Patrick Devedjian, relativizó los resultados "estimando que no eran tan malos" como preveían los sondeos, dijo a la cadena de televisión TF1. El primer ministro François Fillon también consideró que los resultados eran "más equilibrados de lo anunciado".
De su lado, el centrista François Bayrou, tercer hombre en las elecciones presidenciales de mayo, estimó en TF1 que el desenlace de esta primera vuelta es una "advertencia al gobierno" más que un triunfo socialista. Con su popularidad en caída libre en los sondeos desde comienzos de este año, Sarkozy sólo cuenta con la aprobación de un francés de cada tres.
Según una estimación del instituto CSA-Dexia, el índice de participación en esta primera vuelta era de más o menos un 70,5%, ligeramente superior a la de las anteriores municipales. El instituto Ipsos-Dell, estimaba que será del 67,5%.
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