Hubo sorpresa en las calles de Irak cuando se informó que la cabeza del hermanastro de Saddam, Barzan Ibrahim al-Tikriti, había sido arrancada por la horca. Esta información fue corroborada por el gobierno iraquí al momento de informar que los dos cooperadores de Saddam habían sido colgados antes del amanecer del lunes.
Según libros acerca de la materia, la decapitación es una posibilidad en este tipo de ejecuciones. Sin embargo la vergonzosa ejecución de Saddam y la enemistad entre sunitas y chiitas crean dudas e ira.
En Tikrit, pueblo natal de Saddam y de Barzan se izó un bandera negra en la mezquita central que dice “Los pobladores de Tikrit están de luto por los dos mártires...matados por manos sectarias”.
El gobierno de Irak, a través de su vocero, Ali al Dabbagh, informaron que no hubo violación de procedimiento en la ejecución.
Abdullah al-Jubara, vice gobernador de Salahaddin, cerca de Tikrit, dijo que “la gente está resentida por como fue ejecutado Barzon, por como fue decapitado”
Algunos comentan que las ejecuciones sólo demuestran cuan injusto fue el juicio. “La corte es ilegal, es un juguete en manos americanas e iraníes” dijo un testigo.
Los chiitas y los curdos del país, perseguidos durante el gobierno de Saddam, mostraron júbilo ante la ejecución pero también expresaron miedo a que crezca la violencia. Issam Abdullah, un profesor de Safwan, expresó que hubo justicia ya que los dos presos merecían ser colgados pero “el estado debe explicar que pasó durante la ejecución de Barzan, especialmente la decapitación”.