Agregó en un comunicado que en los próximos días el juzgado del caso fijará la fecha de lectura de la sentencia contra el sacerdote William de Jesús Mazo Pérez, quien está detenido desde junio del 2010 por este proceso.
Los hechos fueron denunciados por parientes de los tres menores de edad, quienes aseguraron ante las autoridades que Mazo abusó de ellos en el 2009 en el interior de la casa cural de la iglesia La Candelaria, ubicada en un barrio popular de la ciudad de Cali, a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.
La Fiscalía "demostró en el juicio oral que el religioso, quien para la época de los hechos estaba en la iglesia La Candelaria... abusó de los niños en 2009, a quienes les dio dinero y regalos para que no contaran lo sucedido a sus familiares", dijo el ente investigador en la nota divulgada en su página de internet.
Mazo fue acusado por la Fiscalía, dos meses después de su captura, por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años y desde su detención está en una cárcel en Cali.
El sacerdote no admitió los cargos, ni la iglesia aceptó algún gesto de excusa por este caso, dijo en diálogo telefónico el abogado Elmer Montaña, que representa a familiares de los niños.
Las leyes colombianas castigan con mínimo 12 de prisión el acceso carnal abusivo con menores, añadió el abogado.
El caso de Mazo no es el primero que enfrente la iglesia católica colombiana, con al menos 5.500 sacerdotes y 14.600 monjas, según datos de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Al menos cuatro curas han sido detenidos desde el 2010 y hasta ahora por cargos de abusos de menores, según la Conferencia.