Miles de rusos salieron hoy a las calles de 50 ciudades de ese país a protestar contra la política de gobierno del primer ministro Vladimir Putin. Cerca de 70 personas fueron detenidasen Moscú por "intentar organizar un mitin improvisado" según comunicó el portavoz de la Dirección policial capitalina, Víctor Biriukov.
"Los agentes detuvieron a unas 70 personas que se preparaban a protagonizar protestas callejeras en el mismo centro de Moscú", informó el portavoz que comentó que en el mitin participaron cerca de 200 personas.
Las autoridades del gobierno habían dado la orden de no permitir manifestaciones de protesta en el centro de la capital pero los ciudadanos salieron a la calle con su queja contra el impacto de la crisis económica en ese país.
Grupos opositores habían convocado para hoy a un día de Furia a nivel nacional para denunciar desde el paro, hasta el aumento del precio del transporte público, pasando por la inflación.
En Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia, al menos 1.500 personas salieron a la calle, mientras que en San Petersburgo unos 1.000 manifestantes se concentraron en el centro de la ciudad. Para esta misma tarde está convocada una marcha más multitudinaria.
"La gente no tiene trabajo", a firmó uno de los manifestantes de Vladivostok, Ivan Fotodtov, un diseñador gráfico de 26 años.
"La gente está enfadada no sólo con las autoridades locales, sino también con Moscú", dijo.
"Cada región tiene sus propias quejas, pero todos están viendo cómo sus vidas empeoran", apuntó el líder de Solidaridad, Boris Nemtsov.
En Ikursk, cerca del lago Baikal, unas 1.000 personas se concentraron para protestar contra el Gobierno y también contra la decisión de reanudar la producción de una papelera que contamina el lago.