Rusia se opone a los planes de la OTAN para otorgar a Ucrania y Georgia el ingreso a la organización, ya que afirma que esta iniciativa supondría una amenaza directa a su seguridad y pondría en peligro el frágil equilibrio de fuerzas en Europa.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo a principios de esta semana que Moscú hará todo lo que pueda para impedir que los dos países, dirigidos por gobiernos pro-occidentales, se conviertan en miembros de la alianza atlántica.
El presidente Vladimir Putin dijo que si en algún momento aparecen instalaciones militares de la OTAN en Ucrania, Moscú tendrá que apuntar sus misiles contra el país.
En una cumbre en Bucarest este mes, los miembros de la OTAN rechazaron las peticiones de Georgia y Ucrania para que les fuera concedido un plan de integración, que hubiera puesto en marcha el proceso hacia la membresía.
Pero bajo la presión de Washington -uno de los más férreos defensores de la ampliación de la alianza-, la OTAN ofreció el compromiso de que con el tiempo se permitiría entrar a los dos países.