Rusia apoya a Serbia, con quien tiene históricos lazos culturales por ser ambos países eslavos y de religión cristiano ortodoxa.
"Una parte del problema son las cuestiones políticas y otra las humanitarias. Y si examinamos los problemas humanitarios de Kosovo debemos partir de la base de que la población de esa región debe sentirse normal, independientemente de la nacionalidad a la que pertenece", declaró Vladimir Putin.
El líder ruso intervino en la reunión del Gobierno después de que el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, dijera que la situación humanitaria se ha deteriorado en las áreas de Kosovo pobladas por serbios. Belgrado, señaló Lavrov, ha pedido ayuda, concretamente medicinas, equipos médicos, productos alimenticios e higiénicos.
La medida del Kremlin se produce después de que el viernes pasado la Duma Estatal aprobara una resolución por la que llama al reconocimiento de Abjazia y Osetia del Sur, dos autonomías que formalmente pertenecen a Georgia pero que desde hace ya 15 años son independientes de hecho.