Los observadores ya están en las instalaciones de Ukrtransgas en Kiev y han comenzado su trabajo, según Bruselas, por lo que ha pedido a Rusia que reabra el flujo de combustible. El problema es que, cuando por fin se abra el flujo de combustible, el gas tardará hasta tres días en llegar a muchos puntos, que ya están combatiendo sin gas un frío polar.
De los 18 países de Europa afectados por la crisis energética, los balcánicos son los que más sufren el corte total del flujo ruso. Y sobre ellos caen los peores augurios: el gas tardaría en llegar tres días a Serbia, Bosnia, Macedonia, Croacia y Eslovenia, aunque Moscú abra el grifo hoy mismo. Por su cercanía a la frontera rusa, más rápido llegará a Eslovaquia, Bulgaria, Hungría y Rumania, aunque las calefacciones de éstos se encuentran sin energía.
Las alarmas han saltado en varios de ellos. Eslovaquia, dependiente en un 100% del gas ruso y que tiene la industria paralizada, quiere empezar a tomar medidas en el caso de que el flujo no se reanude en 48 horas. El Gobierno eslovaco ha anunciado que revocará la moratoria nuclear que afecta a la central nuclear de Jaslovske Bohunice, considerada obsoleta por la UE, para conseguir energía de manera urgente.
Mientras tanto, Bulgaria, que depende un 92% del aprovisionamiento ruso, ha registrado por cuarto día consecutivo temperaturas polares en varias ciudades, donde los termómetros cayeron hasta los 17 grados bajo cero. Se mantiene el corte total de suministros de gas natural ruso desde el martes mientras se lucha con leña y carbón. Un eurodiputado búlgaro ayer comparó sin más la situación "con el sitio de Stalingrado".
Al menos, esta desesperada situación ha empezado a cambiar desde esta mañana en Serbia, dependiente al 87%. El país balcánico, que ayer estaba sin calefacción, ha visto como el combustible ha empezado a llegar de las reservas húngaras y de Alemania, después de que la compañía E.ON se comprometió ayudar a los Estados más frágiles ante la crisis energética. Las principales economías europeas como Alemania, Italia o Francia, con distinto problema de depencia de Rusia, no prevén problemas inmediatos.
Ante esta situación de emergencia, la Comisión Europea ha afirmado que es "imperativo" que el gas ruso comience a fluir hacia los países comunitarios a través de Ucrania "sin más demoras", una vez alcanzado un acuerdo sobre los detalles de la misión europea de observación que verificará el suministro en la zona.