Bernard Kouchner dejó bien en claro que "no hay duda alguna" de que la Federación Rusa es "una democracia". Sin embargo, reconoció que "no todo es perfecto", haciendo referencia en este sentido a los derechos humanos.
El canciller de Francia dio una entrevista radial por la emisora "France Inter", con motivo de la asunción de Dmitri Medvedev en el cargo que antes que él ocupaba en Rusia Vladimir Putin, quien era el presidente de la Federación.
Medvedev, quien fue "magníficamente elegido", pronunció "un buen discurso, con apertura respecto a ciertas inflexibilidades" de Putin, señaló al respecto el jefe de la diplomacia francesa.
"Veremos" cuál será "el reparto de las realidades del poder" entre Medvedev y Putin.
Apenas finalizada la jura de su cargo, y tal como se previó, Medvedev presentó a la Duma la candidatura de Putin al cargo de primer ministro, propuesta que, como adelantó el presidente de la Cámara Baja, Borís Grizlov, será votada por los legisladores en su sesión de mañana.
Kouchner, que viajará próximamente a Rusia en el marco de los preparativos de la presidencia francesa de la Unión Europea, en el segundo semestre, contrapuso la situación actual hoy en Rusia a la de hace 20 años.
"No hay duda alguna de que (Rusia) es una democracia (...) Hace 20 años era el corazón del comunismo. ¡Cuántas transformaciones!" desde entonces, señaló Kouchner, antes de agregar que "nadie se acuerda, nadie lo aprecia lo suficientemente".
Atribuciones de Medvedev
Por otra parte, con motivo de la investidura del cargo de presidente de Rusia, Dmitri Medvedev recibió todos los atributos correspondientes, incluidos el estandarte del jefe de Estado, el llamado maletín nuclear y cuatro aviones presidenciales.
El estandarte del presidente de Rusia es un lienzo rectangular compuesto por tres bandas horizontales de igual tamaño, las mismas que en el tricolor nacional: blanca, la de arriba, azul, la intermedia, y roja, la de abajo. Tiene un fleco de oro y luce en el centro una imagen dorada del escudo de Rusia. En el fuste, coronado con un tope metálico en forma de pica, se monta una grapa de plata en la cual son grabados el nombre y apellidos del presidente, así como las fechas de su mandato.
Junto con la insignia presidencial y un ejemplar especial de la Constitución, el estandarte se entregó durante la ceremonia de investidura, tras lo cual se instala en el despacho del jefe de Estado, mientras que una réplica suya es izada sobre la residencia presidencial en el moscovita Kremlin. Otra réplica se coloca en el vehículo usado por el presidente: después de la ceremonia del miércoles, el estandarte se puso en el ala derecha del Mercedes Pulman que llevó a Dmitri Medvedev al Kremlin.
El estandarte presidencial se inspira en un dibujo realizado por el zar de Moscovia. El original de esta bandera, que Pedro el Grande se llevaba a sus expediciones navales en el norte de Rusia, se guarda en San Petersburgo.
El llamado maletín nuclear es un dispositivo con los códigos de activación de las armas nucleares. Este equipo permite al presidente estar en contacto con los mandos de las tropas de misiles estratégicas y forma parte del sistema automatizado para el control sobre las fuerzas nucleares estratégicas. En realidad, hay tres maletines nucleares: uno lo tiene el jefe de Estado; otro, el ministro de Defensa; y el tercero, el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas. El oficial que acompaña al dueño de un maletín nuclear se llama "operador". De acuerdo con las instrucciones, esta persona debe permanecer siempre al lado del jefe, a una distancia que permita el ejercicio de las respectivas funciones.
A disposición del jefe de Estado están cuatro aviones operados por la aerolínea Rossiya: un Iliushin-96-300, un Iliushin-62, un Tupolev-154 y un Yakovlev-40. Las cuatro máquinas tienen los sistemas necesarios de seguridad y transmisiones. Las condiciones de a bordo permiten al máximo dignatario trabajar y descansar normalmente durante los vuelos de cualquier duración.
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