"Con la llegada del último cargamento, Rusia entregó la totalidad de las 82 toneladas de combustible nuclear, con un grado de enriquecimiento (del uranio) que va de 1,6% a 3,6%, así como los equipos subsidiarios de la central de Bushehr", aseguró la Organización de Producción y Desarrollo de la Energía Nuclear, a través de un comunicado que fue citado por la agencia de noticias iraní Irna.
Los envíos de combustible nuclear empezaron el 17 de diciembre del año pasado. En total, ocho cargamentos arribaron a Irán.
Manuchehr Mottaki, ministro iraní de Relaciones Exteriores aseguró el mes de diciembre pasado que la central de Bushehr, de 1.000 megavatios, iniciaría sus actividades en el verano boreal próximo en un 50 % de su capacidad.
Por otra parte, la empresa constructora rusa Atomstroiexport aseguró que la planta recién comenzaría a funcionar para fines de 2008.
Luego de que se entregara el primer envío de combustible nuclear, Moscú indicó que Irán no tenía más necesidad de enriquecer uranio, el cual puede ser utilizado para fabricar bombas atómicas, anuncio que fue retomado por el presidente norteamericano, George W. Bush.
Sin embargo, Teherán se opone a la suspensión de dicha actividad, pese a que el Consejo de Seguridad de la ONU le ha ordenado en reiteradas resoluciones que frene el enriquecimiento de uranio y acepte las exigencias internacionales en este sentido.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia) y Alemania acordaron la semana pasada en Berlín un proyecto de resolución que refuerza las sanciones internacionales contra Teherán, una decisión que tampoco persuadió a los iraníes.