El ministro ruandés de Justicia, Tharcisse Karugarama, presentó hoy a la prensa las conclusiones del informe de la comisión de investigación ruandesa sobre el papel de Francia en el genocidio, que comenzó a trabajar en abril de 2006.
El país europeo estaba "al corriente de los preparativos" del genocidio, "participó en las principales iniciativas" de la organización y "participó en su ejecución", según el reporte, que señaló que el apoyo francés fue político, militar y diplomático.
"Considerando la gravedad de los hechos, el gobierno de Ruanda pide a las autoridades competentes que lleven acabo todas las acciones necesarias para llevar a los responsables políticos y militares franceses ante la justicia para que respondan por sus actos", agrega el texto.
Junto con el informe de 500 páginas, la comisión ha incluido una lista con 33 nombres de dirigentes militares y franceses a los que acusa de ser responsables. Entre ellos se encuentran Dominique de Villepin y Francois Mitterrand. También están acusados Alain Juppé, ex ministro de Asuntos Exteriores y en la actualidad figura importante del partido de Nicolás Sarkozy, así como el entonces primer ministro Edouard Balladur y el político Hubert Vedrine.
Durante la presentación del informe, difundida en directo por la televisión estatal, el ministro de Justicia dio a entender la posibilidad de acciones judiciales. "Este informe no es un dossier criminal (...). Es una buena base para eventuales medidas legales", señaló.
El actual gobierno ruandés, dirigido por la minoría tutsi, ha acusado en reiteradas ocasiones a Francia de haber entrenado y armado a los milicianos hutus que asesinaron a más de 800.000 personas, sin embargo París ha negado dicha acusación y ha asegurado que sus fuerzas ayudaron a proteger a la población durante la misión de Naciones Unidas en el país africano.
Fuentes del ministerio francés de Exteriores han asegurado que el Gobierno no responderá a las acusaciones hasta que no haya leído el informe, que la comisión entregó a Ruanda en noviembre pasado.
El presidente de Ruanda, Paul Kagame, rompió relaciones diplomáticas con Francia en 2006 como protesta por la decisión de un tribunal francés de llamarle a declarar en el juicio para esclarecer la muerte de su predecesor, Agathe Kanziga Habyrimana, asesinado en abril de 1994. Las relaciones entre ambos países habían mejorado en los últimos meses. |
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