El miembro del Movimiento para el Cambio Democrático de Zimbabwe, Roy Bennett, fue liberado de prisión después de que la Corte Suprema ordenara su excarcelación bajo fianza.
Al salir, Bennett hizo un llamado para el perdón y la reconciliación en el país.
Su excarcelación después de casi un mes en la cárcel podría aliviar la tensión en el Gobierno de poder compartido entre el Presidente Robert Mugabe y el Primer Ministro Morgan Tsvangirai, que enfrentan la tarea de reconstruir la destrozada economía.
Bennett dijo en Mutare, a unos 300 kilómetros al este de la capital Harare, que perdona a quienes lo enviaron a prisión y pidió tolerancia y reconciliación. "He perdonado a aquellos que me estaban persiguiendo (...) El espíritu del perdón deberá prevalecer y deberá haber tolerancia y comprensión entre todos los partidos políticos para que avancemos", dijo Bennett.
Los comentarios tenían un tono conciliador, siguiendo el llamado esta semana de Mugabe a los zimbabwenses para que apoyen los esfuerzos de Tsvangirai para reconstruir el país y terminar con la violencia.
Bennett debía haberse convertido en Viceministro de Agricultura en el Gobierno unitario, pero fue arrestado el 13 de febrero y acusado de planear acciones terroristas. Bennett es un funcionario de alto rango en el Movimiento para el Cambio Democrático de Tsvangirai.
Un juez de la Alta Corte le otorgó una fianza la semana pasada pero los fiscales del Estado apelaron en contra de la decisión. La Corte Suprema ordenó el miércoles su liberación tras el pago de una fianza de 5.000 dólares.
Si es hallado culpable, Bennett podría enfrentar incluso una condena de cadena perpetua.
Su arresto fue una prueba para el gobierno de poder compartido, de apenas un mes, que los zimbabwenses esperan que termine con años de adversidades económicas.
Zimbabwe, acosado por un desempleo del 90%, una hiperinflación y escasez de bienes básicos, necesita de los donantes occidentales e inversionistas extranjeros para poder rescatar su economía.
Su ayuda estará condicionada en la implementación de un Gobierno totalmente democrático y reformas como, por ejemplo, frenar planes de nacionalización.
Australia dijo el miércoles que ofrecería financiamiento para el nuevo Gobierno de Zimbabwe, convirtiéndose en la primera potencia occidental en anunciar su apoyo directo a la nueva administración de Harare.
El Presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, pidió a la comunidad internacional que ayude a Zimbabwe a salir de la crisis económica, señalando que las condiciones son demasiado malas como para ignorarlo.
Kikwete, uno de los primeros líderes africanos en criticar a Mugabe, dijo en una entrevista en la capital de Tanzania que el país "hzio grandes progresos" después de formar una coalición de Gobierno entre Mugabe y Tsvangirai.
"Las personas ahora deberían ir e intentar ayudarlos", comentó.