"Tengo claro que los demócratas quieren atacarme en vez de debatir con el senador McCain sobre los temas económicos importantes que enfrenta el país", dijo Gramm en un comunicado.
"Ese tipo de distracción no sólo perjudica las posibilidades del senador McCain de presentar programas concretos para lidiar con los problemas del país, sino que daña al país", deploró el ex senador de Texas (sur), uno de los principales consejeros económicos del candidato republicano.
Gramm generó polémica a principios de mes al afirmar en una entrevista con el diario The Washington Times que pese a las "constantes lamentaciones", Estados Unidos tiene aún una economía fuerte, pese a los extendidos temores de una recesión.
"Esto es una recesión mental", aseguró. "Nos hemos convertido en un país de llorones", añadió el asesor.
"Phil Gramm no habla por mí. Yo hablo por mí", dijo por su parte el senador de Arizona y candidato presidencial republicano. "Estoy en total desacuerdo", puntualizó entonces McCain, quien además bromeó con enviar a Gramm de embajador a Belarús en caso de acceder a la Casa Blanca en las elecciones de noviembre.
La reacción del equipo de campaña de su rival demócrata, Barack Obama, a la renuncia del asesor no se hizo esperar: "(la pregunta es si McCain) mantendrá el plan económico que Gramm creó, y esto representa la continuación de las políticas que le han fallado a las familias estadounidenses en los últimos ocho años", dijo el portavoz Hari Sevugan.
Asesores de Obama acusan a Phil Gramm de ser uno de los responsables por la llamada "excepción Enron" --que toma su nombre del gigante de corretaje de energía que quebró en 2001--, considerada por muchos como la norma que abrió camino a la especulación en los mercados del petróleo.