Se trata de Fausto Bertinotti, quién tomó hoy la decisión de abandonar el liderazgo de la coalición de partidos comunistas y de los verdes tras la derrota sufrida en las elecciones.
"Es una derrota neta, de proporciones imprevistas", dijo Bertinotti, de 68 años, tras conocer, según las proyecciones de las votaciones, que su grupo puede haber quedado fuera tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, al no haber conseguido los votos mínimos que exige la ley electoral.
Según los datos facilitados por el Ministerio del Interior, con el 90% de los votos escrutados en el Senado y el 70% en la Cámara de los Diputados, la Izquierda-Arco Irís obtendría en torno a un 3% del voto en ambas, frente al casi diez por ciento de 2006.
"Mi papel en la dirección termina esta noche", comunicó en rueda de prensa Bertinotti, que durante su comparecencia ante los medios insistió en la necesidad de que la izquierda reflexione y que abra una nueva "fase constituyente".
"La construcción de una fuerza de izquierda unida es la única perspectiva de esperanza para el futuro", agregó el político, que no descartó participar en este proceso, pero excluyó completamente la posibilidad de retomar su papel de líder del nuevo proyecto.
El pasado de Bertinotti
Durante los dos años del gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, Bertinotti ocupó el cargo de presidente de la Cámara de los Diputados, para el que fue elegido el 29 de abril de 2006.
Bertinotti, junto a su partido Refundación Comunista, se adhirió a la amplia coalición de los partidos de izquierdas, la Unión, que liderada por Prodi gobernó Italia estos dos últimos años.
La actividad política de Bertinotti comenzó a los veinte años, al ingresar en el Partido Socialista Italiano, y la sindicalista a los veinticuatro cuando se adhirió a la Confederación General Italiana del Trabajo.
En el 1964 cuando el Partido Socialista Italiano (PSI) llegó al Gobierno, lo abandonó por estar en desacuerdo con su línea de actuación y se unió al Partido Socialista Italiano de Unidad Proletaria, que en 1972 se reconvirtió en el Partido Comunista Italiano.
Entre 1989 y 1991 se encontró entre los que se oponían a la partición del Partido Comunista Italiano (PCI), pese a que terminó por aceptar la invitación para entrar en el Partido Democrático de la Izquierda, el cual abandonó para terminar ingresando en Refundación Comunista, de la fue nombrado secretario general en 1993.
En 1994, firmó el "pacto de renuncia" con la coalición de centroizquierda del Olivo, encabezada por Romano Prodi, alianza por la que Refundación Comunista desistió de presentarse por algunas circunscripciones en favor de aquella formación en las elecciones que se celebraron en 1996.
Tras esos comicios, Prodi obtuvo además el respaldo de los votos de Refundación Comunista para formar Gobierno.
Sin embargo, fue precisamente Bertinotti el que hizo caer del poder a Prodi cuando en 1998 le retiró su apoyo por estar en desacuerdo con la ley de Presupuestos Generales del Estado.
Fuera del poder, aunque siempre diputado por Refundación Comunista, a partir del año 2000, Bertinotti llevó al partido a evolucionar sobre la senda de los movimientos antiglobalización.
En el año 2002, los recelos causados por el retiro del apoyo a Prodi en 1998 comenzaron a desaparecer y Refundación Comunista se acercó al centroizquierda, que se agrupó en torno a la Unión.