El millonario conservador euroescéptico Stuart Wheeler perdió hoy su presentación ante el Alto Tribunal de Londres, con la que buscaba forzar al gobierno a realizar una consulta popular a la que se sometería el tratado de la Unión Europea (UE) firmado en Lisboa.
Dos jueces afirmaron que su solicitud para una revisión judicial de la decisión del gobierno de
ratificar el tratado sin someterlo a referéndum “carece de mérito sustantivo y debería ser desestimada”.
Wheeler había argumentado que el público tenía una “expectativa legítima” de que habría un referéndum porque el laborismo prometió una consulta popular a la que se sometería la Constitución de la UE en su manifiesto electoral del 2005, y porque el tratado de Lisboa era muy similar a la fenecida constitución.
Pero, en su fallo, los jueces dijeron que la constitución y el tratado de Lisboa no eran lo mismo.
Y, de forma crucial, dijeron que incluso si los ministros habían prometido un referéndum sobre el tratado de Lisboa, habría sido una promesa política a ser reforzada por el parlamento, no las cortes.
El viernes pasado, por otra parte, el juez David Richards había manifestado la "sorpresa" del tribunal, tras la ratificación del tratado adoptado dos días antes en última lectura por la cámara de los Lores, después de que lo fuera aprobado el día anterior por la reina Elizabeth II.
A la espera la decisión de la corte, el gobierno de Gordon Brown había tomado la decisión de suspender el proceso de ratificación. Jim Murphy, secretario de Estado en los Asuntos europeos, se mostró feliz por la decisión de los jueces "que se colocaron claramente del lado del gobierno".
"Los jueces han confirmado la posición del gobierno según la cual el Tratado de Lisboa difiere tanto sobre la forma como sobre el fondo de la difunta Constitución ", señaló Murphy.
"Tras la aprobación del Parlamento el Gobierno va a proceder a la ratificación del tratado de Lisboa, que está dentro de nuestros intereses nacionales y que es un buen tratado para el Reino unido", concluyó.