La Presidenta chilena Michelle Bachelet anunció que el Gobierno evalúa organizar un sistema que permita a las familias de Chaitén reingresar a esa despoblada localidad, si así lo aconsejan los vulcanólogos y bajo estricta protección, para que puedan retirar sus enseres desde sus abandonados hogares.
En su segunda visita a la zona de emergencia desde que el volcán Chaitén entrara en erupción, el 2 de mayo, Bachelet precisó que se estudia cómo y en qué momento autorizar a las familias para que puedan ingresar, pero con resguardados para salir lo más rápido posible, debido al alto riesgo de violentas explosiones que podrían poner en riesgo sus vidas.
La idea es que retiren documentos y bienes personales que sean irreemplazables.
La Presidenta, en una visita de tres horas a esta aislada comuna precordillerana, explicó a los vecinos que los científicos que vigilan la actividad sísmica desde el buque Aquiles le expusieron sobre el alto riesgo una violenta explosión volcánica, con la emisión de una gran cantidad de piroclastos (material volcánico incandescente) y cenizas, que \"en apenas seis minutos\" podrían caer a una velocidad de 400 km/h sobre Chaitén.
La Mandataria dijo que ya se había cumplido la primera etapa, que era proteger la vida de unos 7 mil desplazados, la que ha sido acompañada de un conjunto de medidas de apoyo integral, y que ahora comienza una segunda, de reconstrucción, que consiste en cómo rehacer la vida de los afectados. \"¿Qué va a pasar con Chaitén? Hay diferentes opiniones. Hay expertos que recomiendan que Chaitén nunca más sea habitado y otros dicen que sí se puede habitar. Esa es una decisión difícil que habrá que tomar en algún momento. Lo que no podemos hacer es arriesgar la vida\", subrayó.