Desde las ocho de la mañana se encuentran abiertas las urnas en el departamento de Santa Cruz, Bolivia, a los fines de que se lleve adelante un referéndum mediante el cual se amplien las facultades autonómicas del
Departamento. Este modelo de estatuto autonómico es similar al que rige las comunidades españolas.
El proceso electoral, reputado de ilegal por el gobierno de Evo Morales, se desarrolla en calma en las ciudades, según indicó el prefecto Rubén Costa, no obstante se registran algunos incidentes en la zona de San Julián, donde los partidarios de NO –impulsados por el gobierno- ha impedido el traslado de las urnas y cortado pasos y rutas.
En la jornada de hoy se espera que cerca de un millón de ciudadanos de la región más moderna y próspera del país andino se expresen sobre su futuro institucional en un proceso en donde no estará ausente la polémica sea cual fuere el resultado de las urnas.
Escenarios después del referéndum
Según el diputado y presidente de la Asamblea Preautonómica, Pablo Klinski, una de las primeras tareas será designar a las autoridades departamentales de Educación y Salud. El viceministro de Educación Superior, Ramiro Tapia, descartó que se delegue la función nacional en educación. En salud, la designación del director de esta área es departamental.
El Consejo Departamental de Santa Cruz asumirá interinamente las funciones de Asamblea Legislativa hasta tanto se elija a los legisladores, y tendrá como tarea inicial determinar el salario mínimo, explicó Klinski. La oferta del salario mínimo de Bs 1.000 fue anunciada por el gobierno departamental el 2007 y el Gobierno central desafió a los cruceños a cumplir con esta idea.
La elección de los miembros de la Asamblea Legislativa Departamental se producirá 90 días después del referéndum, mediante proceso similar al de la consulta sobre los estatutos, es decir, mediante convocatoria de la Prefectura. El Gobierno desconoce la legalidad del estatuto y, por consiguiente, las acciones futuras en este tema.