Putin reconoció que el islamismo radical sigue siendo una gran amenaza para Rusia y prometió que las autoridades actuarán “muy duramente” para erradicar este tipo de acciones violentas y a quienes las cometen.
“Tenemos suficiente resolución y firmeza para eso”, dijo el premier durante una sesión de preguntas y respuestas emitida en vivo por la televisión estatal del país, informó la agencia de noticias rusa Interfax.
El atentado contra el tren, que iba de Moscú a San Petesburgo, reavivó temores de que el país sufra otra ola de ataques fuera del volátil Cáucaso Norte tras años de calma y afirmaciones oficiales de que los rebeldes separatistas caucásicos fueron derrotados.
Las declaraciones televisadas de Putin enviaron otra fuerte señal de la dominante influencia del premier en la política rusa, que según analistas eclipsa incluso a la del presidente Dimitry Medvedev.