El presidente de Rusia, Vladimir V. Putin, dijo en la reunión cumbre de las cinco naciones del Mar Caspio, realizada hoy en Irán, que cualquier uso de la fuerza militar en la región era inaceptable. Además, en una declaración conjunta, convinieron en que ninguno de esos países permitiría que sus territorios sean usados como base para atacar militarmente a cualquiera de los otros.
"Nosotros no deberíamos siquiera pensar en hacer uso de la fuerza en esta región", dijo Putin.
Los dichos de Putin y la declaración conjunta se producen cuando EEUU ha rechazado excluir la acción militar para frenar el programa de energía nuclear iraní, que cree enmascara el objetivo de desarrollar armas nucleares. Irán por su parte afirma que su programa, incluyendo el enriquecimiento de uranio, tiene sólo fines pacíficos.
Sobre la declaración de. Putin, Tony Fratto, vocero de la Casa Blanca, la minimizó, diciendo simplemente que "eso suena a una buena política".
Por otra parte, Putin y su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunciaron la creación de un frente común ruso-iraní para "afrontar las amenazas actuales" tanto regionales como internacionales, según la agencia de noticias gubernamental iraní, IRNA, lo que entre los analistas es interpretado como una crítica a EEUU y a su agresiva política exterior en Oriente Próximo y Asia.
Durante su encuentro en Teherán, el primero en el que participa un líder ruso desde 1943, ambos mandatarios expresaron su apuesta por un escenario internacional multipolar como alternativa a la hegemonía estadounidense. Putin dijo que "EEUU no puede imponer un sistema unipolar porque ninguna potencia es capaz de resolver todos los problemas por sí sola". De hecho, para Putin la situación actual en Irak y en Afganistán es en gran parte fruto del "unilateralismo" estadounidense.
"Deberíamos intentar ayudar a organizaciones como la ONU, así como respetar las normas internacionales y códigos de conducta para tratar asuntos globales", afirmó el mandatario ruso.
En la declaración final de la cumbre de países ribereños del mar Caspio, al que adhirió el presidente ruso, Irán recibió el apoyo implícito a su programa nuclear. “Las actividades nucleares pacíficas deben ser autorizadas”, proclamó Putin, quien pidió “paciencia” a la comunidad internacional ante las actividades nucleares iraníes.
En el marco de esta polémica visita a Teherán, Putin garantizó la finalización del primer reactor atómico iraní, que se construye con ayuda de Moscú en Bushehr, en el sur de Irán.