Los 187 delegados en juego en las primarias de los dos estados adquieren una relevancia de consideración, ante la enconada disputa entre los dos precandidatos demócratas, que aún no se define. Unas elecciones cruciales que podrían determinar el futuro de la nominación del partido.
Los votantes acuden en grandes cantidades a los centros electorales en Indiana y Carolina del Norte. Según informa la cadena estadounidense CNN, se prevé que la participación en las primarias demócratas en Carolina del Norte alcance el 50%, según Gary Bartlett, director ejecutivo de la Junta de Elecciones de ese estado. Esa cifra supera entre 15 y 30% la cantidad de votantes que usualmente participa en las primarias.
En Indiana, no se hará difusión de las cifras de participación hasta el final de la jornada, pero Bethany Derringer, una vocera de la oficina electoral en el estado, señaló que asiste mucha gente a votar.
Los funcionarios electorales en Indianápolis, la capital del estado de Indiana, informaron sobre el establecimiento de un récord de asistencia de votantes después de seis horas de haber comenzado las votaciones.
La senadora demócrata Hillary Clinton sabe que la definición de los 187 delegados que hoy están en juego puede ser decisiva en la carrera por la nominación demócrata. "Estas primarias de hoy... van a establecer una enorme diferencia de los que va a pasar de ahora en adelante. Todo el país, incluso muchas partes del mundo probablemente, están mirándonos", señaló la ex primera dama.
"Sería un cambio de jugador si Clinton gana en Carolina del Norte y en Indiana con márgenes de dos dígitos", según Bill Schneider, corresponsal jefe de política de CNN. "Eso daría una señal a los superdelegados de que los votantes demócratas están teniendo dudas serias acerca de Obama. Ella necesita victorias contundentes porque ya es muy tarde en el juego".
En total, faltan 404 delegados para ser escogidos, y los 187 de hoy convierten estas primarias en las más grandes que quedan para una sola jornada. Clinton necesitaría ganar 70% de los delegados que quedan para alcanzar a Obama, quien lidera en número de delegados y número de estados, si no se toman en cuenta los resultados de Florida y Michigan, que están en disputa y donde ganó Clinton.