El Primer Ministro polaco, Donald Tusk, aseguró que Estados Unidos no ofreció todavía todo lo que
Polonia demanda para aceptar ser la sede del
escudo antimisiles, por lo que el sí de Varsovia queda otra vez en el aire a la espera de una nueva ronda de negociaciones.
“Hasta el momento, las propuestas norteamericanas no han satisfecho nuestro nivel de exigencias”, explicó Tusk en conferencia de prensa, después de que a lo largo de la pasada semana polacos y estadounidenses mantuviesen intensas conversaciones para alcanzar el
ansiado acuerdo.
“Nuestra posición no ha variado y si se dan las condiciones exigidas para modernizar nuestras fuerzas armadas, entonces habrá escudo”, añadió el Primer Ministro, quien desmintió la información publicada por varios medios de comunicación locales que indican que Washington podría renunciar a su proyecto balístico en Polonia debido a la inamovible posición de Varsovia.
Estados Unidos “es nuestro aliado y una superpotencia, y es libre de tomar sus decisiones como nosotros somos libres para plantear nuestras condiciones y expectativas”, apuntó Tusk, quien recordó que sólo se aceptará ser la sede del escudo antimisiles si EEUU colabora activamente en la modernización del ejército polaco, lo que incluiría la entrega de misiles Patriots y nuevos aviones.
EEUU pretende instalar diez bases balísticas de interceptación en Polonia y un sistema de radar en la República Checa, con el objetivo de evitar posibles ataques que puedan partir de alguno de los países considerados miembros del llamado 'Eje del mal', fundamentalmente de Irán.
Praga ya dio su visto bueno al plan y ahora sólo falta la aprobación polaca para el despliegue de misiles en Europa, algo que cuenta con la férrea
oposición de Rusia, que ya anunció que el escudo supondrá un retorno a los tiempos de la guerra fría.