El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, dijo este lunes en la capital chilena que su país está dispuesto a aceptar el despliegue en su territorio de un escudo de antimisiles, por lo cual negocia con Estados Unidos su instalación.
"Lo que pretendemos es que la parte americana nos ofrezca asistencia para modernizar el ejército polaco, para que el escudo antimisiles favorezca la defensa polaca y no la perjudique", explicó Tusk.
En declaraciones hechas en conferencia de prensa conjunta con la presidenta chilena, Michelle Bachelet, Tusk puntualizó que "no se han tomado todavía decisiones" y que "son negociaciones que todavía van a tardar".
Task, quien se reunió este lunes con Bachelet en el marco de una visita oficial a Chile, tras participar en la V Cumbre de Jefes de Estado de América Latina y el Caribe y la Unión Europea, dijo que es consciente del rechazo que esta iniciativa levanta en las autoridades rusas.
Pero "este escepticismo, este recelo de Moscú puede disminuir", según la impresión extraída por el primer ministro polaco de sus contactos con las autoridades rusas.
EE.UU. pretende instalar diez bases balísticas de interceptación en Polonia y un sistema de radar en la República Checa, con el objetivo de evitar posibles ataques que puedan partir de alguno de los países considerados miembros del llamado "Eje del mal", fundamentalmente de Irán.
Acuerdos comerciales
En otro orden de cosas, el primer ministro de Polonia y la presidenta de Chile, destacaron el paralelismo en las transiciones políticas de sus respectivos países y el potencial económico de sus intercambios comerciales.
"A finales de los ochenta ambos países iniciamos una transición democrática", subrayó Tusk en conferencia de prensa conjunta con Bachelet.
El primer ministro polaco destacó que tanto Polonia como Chile han logrado obtener "un bienestar relativo" para sus pueblos gracias al respeto a "valores básicos como lo derechos humanos, el pluralismo y la libertad económica".
El primer ministro polaco y su colega chilena repasaron durante casi una hora la agenda bilateral y coincidieron en la necesidad de trabajar por la democracia y la libertad, y en fortalecer el intercambio comercial entre ambos países.
Tusk y Bachelet revisaron las experiencias en ambos países por la lucha por la democracia y coincidieron en la importancia de consolidar el crecimiento económico para otorgar mejores condiciones de vida a los ciudadanos.
Chile es un "mercado interesante" para Polonia, señaló el primer ministro, quien subrayó el deseo de su país de aumentar el intercambio y las relaciones con América Latina.
Por su parte, Bachelet destacó que "Polonia es nuestro principal socio en el ámbito del diálogo político y comercial entre los países del este de Europa que en 2004 se integraron a la Unión Europea".