El periodista de la publicación, Robert Fisk, experto en conflictos de Medio Oriente afirmó que el plan afectaría a treinta de los ochenta y nueve distritos de la capital iraquí y sería la operación de contrainsurgencia más ambiciosa montada hasta ahora por los EE.UU. en el país árabe.
El sistema ha sido utilizado, y "fracasado de modo espectacular" en el pasado, y su aplicación ahora en Irak es, según Fisk, "un reflejo tanto de la desesperación de los norteamericanos por la caída de Irak en una guerra civil, como de su determinación de ganar la guerra contra una insurrección iraquí, que ha costado la vida de más de 3.200 soldados estadounidenses".
El corresponsal señaló que el sistema de "encerrar" áreas enteras, bajo ocupación extranjera, fracasó ya durante la guerra de Argelia con los franceses y luego en la guerra del Vietnam.
Según Fisk, el plan norteamericano no tiene, sin embargo, como único objetivo la pacificación de Irak, sino que parece que los militares estadounidenses quieren colocar hasta cinco brigadas mecanizadas, con un total aproximado de 40.000 hombres, al sur y al este de Bagdad.
A su vez, el artículo señala que el plan para Bagdad busca incrementar la seguridad en los mercados de Bagdad así como en las zonas predominantemente shiítas.