Estados Unidos propuso combatir a los piratas de Somalía no sólo en el mar, sino también dentro del territorio y del espacio aéreo somalí en cooperación con el gobierno del país africano.
El gobierno norteamericano hizo circular anoche en la ONU un borrador de un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad con la propuesta, que es una de las últimas iniciativas de política exterior de la administración saliente de George Bush.
El texto impulsa que todas las naciones y grupos regionales que cooperan con el gobierno de Somalía en la lucha contra la piratería y la delincuencia "puedan tomar todas las medidas necesarias en tierra en Somalía, incluyendo en su espacio aéreo".
El documento también dice que el gobierno de Somalía -cuyo Presidente escribió este mes dos veces la ONU para pedir ayuda- sufre de una "falta de capacidad, legislación doméstica y claridad sobre cómo disponer de los piratas luego de su captura".
La Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, presentará el proyecto de resolución al Consejo de Seguridad el próximo martes durante una sesión especial sobre Somalía.
Una intervención de Estados Unidos en territorio somalí marcará un cambio de rumbo desde su última experiencia militar en el país, en 1993, que terminó con la muerte de 18 soldados en un combate seguido de una humillante retirada de sus fuerzas.
La piratería frente a las costas de Somalía, un país que desde 1991 carece de un gobierno que controle todo el territorio, se intensificó en los últimos meses, con más ataques a blancos antes impensados.
En septiembre, los piratas secuestraron un buque ucraniano cargado con 33 tanques de combate, y en noviembre se apoderaron de un barco petrolero saudita con 100 millones de dólares en crudo.
Este año hubo unos 100 ataques piratas en la zona del golfo de Adén, frente a Somalía. Cuarenta barcos fueron secuestrados en esos ataques, 17 de los cuales permanecen en manos de los piratas, con cientos de tripulantes.
Durante una conferencia internacional en Kenia, el enviado especial de la ONU a la vecina Somalía dijo que los piratas recaudaron este año 120 millones de dólares de rescate por las embarcaciones secuestradas.
Ahmedou Ould Abdallah dijo en Nairobi que "la amenaza de la piratería no puede ni debería ser subestimada".
"Este aumento sin precedentes de la piratería está amenazando la mismísima libertad y seguridad de las rutas de comercio marítimas, y afecta no sólo a Somalía y la región, sino también un gran porcentaje del comercio mundial", afirmó el enviado.