La Unión Europea lanzará en noviembre una operación aeronaval contra la piratería en aguas de Somalía con participación de al menos nueve países y en coordinación con la OTAN y Estados Unidos, que ya tiene barcos patrullando aquellas aguas del Indico como parte de la operación antiterrorista Libertad Duradera de Afganistán. En la campaña antipiratería participará España, que desde la semana pasada mantiene en la zona un avión de reconocimiento Orion P3.
La piratería en las aguas inmediatas al cuerno de África carece del aura romántica de las novelas de piratas y se convirtió en el mejor subproducto del estado fallido somalí, una auténtica industria que en lo que va de año atacó al menos a 55 barcos de todo tipo, según el Buró Marítimo Internacional. El último incidente espectacular se produjo hace una semana, con el secuestro del carguero Faina, que transportaba 72 carros de combate y otro armamento desde Ucrania al puerto de Mombasa (Kenia).
Esta vez parece que los piratas midieron mal. El Gobierno somalí autorizó ayer a un barco de la armada rusa a atacar a los salteadores al tiempo que los ministros de la Unión Europea, reunidos en Deauville (localidad francesa de turismo de lujo en la costa de Normandía), se confabulaban para hacer frente al azote.
Hervé Morin, Ministro de Defensa del país anfitrión, señaló que la idea de actuar nació el pasado mes de agosto, durante una reunión con su homóloga española, Carme Chacón. La iniciativa hispano-francesa recibió el apoyo de otros siete países (Alemania, Bélgica, Chipre, Holanda, Lituania, Reino Unido y Suecia). "Hay una gran voluntad europea y muchos quieren participar para proteger el tráfico y garantizar la seguridad en la zona", apuntó Morin.
Los ministros ordenaron al General Henri Bentégeat, Presidente del Comité Militar de la UE, "planificar la operación y coordinarla con la OTAN", según Morin, quien relacionó confusamente la hipotética participación de la OTAN "con los barcos de Estados Unidos que hay en la zona". Los buques americanos patrullan aquellas aguas en el marco de la operación Libertad Duradera, en la que no interviene la OTAN.
La reunión en Deauville, por su carácter informal, era meramente orientativa, pero los ministros acordaron que en la reunión formal del próximo 10 de noviembre en Bruselas lanzarán oficialmente la operación antipiratería.
Los 27 responsables de Defensa comunitarios también estuvieron de acuerdo, salvo un par de excepciones, en que la operación militar Althea de la UE en Bosnia alcanzó los objetivos marcados de estabilización del país y llegó a su fin. La UE tomó en diciembre de 2004 el relevo de una operación de la OTAN en el país balcánico y ahora se plantea cómo seguir en la zona para evitar que se pierda lo conseguido. Entre las posibilidades que se barajan figura la de transformar Althea en una misión civil, como propone España, o en otra militar. El informe correspondiente será elevado a los ministros en su cita de noviembre.
Ayer dieron vueltas a diversos proyectos para estrechar la colaboración paneuropea con vistas a reforzar las capacidades de la Europa de la defensa (crear un fondo común para el empleo de helicópteros, establecer programas de formación de pilotos para esas naves de distintos fabricantes, avanzar en la idea del avión de transporte estratégico A400-M, considerar dragaminas de nueva generación y crear un grupo aeronaval europeo) aparentemente con buenos resultados, de creer a Morin. Sobre esos proyectos se cierne la sombra de la crisis financiera y económica, que el Ministro francés presentó como "la expresión de un nuevo orden mundial, de un mundo en cambio ante el que Europa tiene que garantizar su seguridad".