Abdi Omar, que aseguró hablar en nombre de la banda que retiene el superpetrolero, el mayor buque secuestrado nunca por los piratas somalíes, agregó que mantienen conversaciones con la compañía propietaria y esperan un próximo acuerdo.
"Hemos hablado con la compañía propietaria y algunos negociadores. Las conversaciones se desarrollan sin problemas y esperamos llegar a un compromiso", aseveró Omar.
"Si nos tratan bien, las cosas irán sin problemas y acabarán pronto", apostilló.
La reducción del importe del rescate que piden se ha debido, según Omar, a las presiones de milicias integristas islámicas, incluido el grupo Al Shabab, el más poderoso de Somalia y al que EEUU relaciona con Al Qaeda, aunque advirtió que, si intentan atacarles, "tenemos capacidad para resistir. No pueden dictarnos que debemos hacer".
Las milicias islámicas han amenazado a los piratas y exigido la liberación del barco saudí al considerar que "es delito" secuestrar un barco de un país musulmán, aunque no se oponen a la captura de buques de otros países.
El secuestro del Sirius Star se produjo el 15 de noviembre pasado frente a las costas de la zona fronteriza entre Kenia y Tanzania, 900 millas (1.700 kilómetros) al sur de la costa de Puntlandia, en el norte de Somalia, donde ahora se encuentra fondeado.
El barco está cerca del puerto de Haradhere, donde tanto los piratas como las milicias islámicas tienen una fuerza importante.
El pasado 20 noviembre, el director del Programa de Asistencia Marítima (PAM), con sede en el puerto keniano de Mombasa Andrew Mwangura, aseguró a Efe que los piratas reclamaban un rescate de 25 millones de dólares.
El Sirius Star, de 330 metros de eslora, un peso muerto de más de 300.000 toneladas y con capacidad para dos millones de barriles de crudo, lleva una carga valorada en 116 millones de dólares