El Consejo de Defensa del Estado (CDE) fue el encargado de comunicar la noticia hoy jueves, denunciando el origen de la fortuna de Augusto Pinochet Hiriart, que se conformó con dinero proveniente de los gastos reservados del gobierno y de las comisiones por la compra y venta de armas.
El magistrado al frente de la causa, Carlos Cerda, determinó que durante su vida el ex general Pinochet acumuló 28 millones de dólares, de los cuales no pudo demostrar el origen de 20 millones de ellos, los que fueron aprovechados por él, su viuda y sus cinco hijos, a quienes el juez procesó hace una semana también por malversación de fondos.
El hecho de que el principal acusado, el ex general Pinochet, falleciera el 10 de diciembre pasado, a los 91 años, causó que el juicio por malversación que pesaba en su contra se cerrara, pero el proceso siguió abierto para el resto de los involucrados.
El origen de la riqueza “son los fondos reservados, que son fondos del Estado de Chile y el otro origen son comisiones por contratos del ejército relacionados con compra o venta de armas, pero allí también hay perjuicio fiscal”, aseguró María Teresa Muñoz, la procuradora del CDE.
Augusto Pinochet Hiriart había tenido acceso al dinero de los gastos reservados del gobierno entre 1973 y 1990, años en los que se desempeñó como presidente, y conoció en detalle las compraventas de armas del ejército chileno desde 1973 a 1998, año en que dejó de ser comandante en jefe de la institución.
La funcionaria alegó contra los recursos de amparo de la familia de Pinochet y de otros 17 allegados al ex dictador que buscan anular los procesamientos, entre los que se encuentran seis generales retirados y dos coroneles activos.
Muñoz dijo que el albacea de Pinochet, Oscar Aitken, y el hijo menor del militar, Marco Antonio Pinochet Hiriart, fueron los principales administradores de las cuentas y las empresas ‘de papel’ que el ex general mantuvo ocultas en EEUU y en paraísos fiscales.
Según la investigación del Senado norteamericano, Pinochet mantuvo 125 cuentas bancarias secretas por las que pasaron millones de dólares y que recién fueron descubiertas el 2004.
El abogado Pablo Rodríguez, defensor de la viuda Lucía Hiriart, pidió al juez Cerda que renuncie al caso, que tenga “un gesto de grandeza moral”. También lo acusó de ser parcial.
Un premio que Cerda recibió el miércoles en Washington por su labor judicial reavivó las iras de los procesados y sus abogados, que han multiplicado las peticiones de renuncia.
Se estima que el pronunciamiento de la Corte de Apelaciones sobre los recursos de amparo se conocerá la próxima semana.