Una persona murió ayer y al menos 10 resultaron heridas en un enfrentamiento entre manifestantes y policías en el sur de Perú, en medio de una ola de protestas contra el Gobierno del presidente Alan García. Unas 300 personas se encuentran detenidas.
El enfrentamiento ocurrió en la región Apurímac, una de las más pobres del país y situada aproximadamente 904 kilómetros al sudeste de Lima, donde miles de campesinos iniciaron la semana pasada protestas en demanda de precios más bajos de los fertilizantes y el asfaltado de una carretera, entre otros motivos.
La Policía Nacional informó que las fuerzas de seguridad de la zona fueron atacadas por una turba con piedras, palos y hondas cuando intentaban desbloquear una carretera en la región Apurímac, lo que originó un duro enfrentamiento.
"Como consecuencia de estos actos de violencia resultaron heridos dos suboficiales y 10 pobladores del lugar, los cuales fueron llevados al hospital de dicha región, nosocomio donde falleció el ciudadano identificado como Julián Jorge Altamirano," refirió la policía en un comunicado.
La policía informó además que los pobladores heridos serán trasladados a Lima para recibir atención especializada.
El presidente regional de Apurímac, David Salazar, dijo en declaraciones a la radio local CPN que la violencia estaba "desbordando el control" en el sur de Perú.
Medios locales reportaron que manifestantes quemaron vehículos, mantienen bloqueado el tránsito en Apurímac e impiden el trabajo de los bomberos.
Mano dura
La ola de protestas en Perú, en la que murió la semana pasada otra persona por el disparo de un propietario de una tienda contra manifestantes, se produce a pocos días que García cumpla un año de su segundo Gobierno en Perú.
El 10 de julio, en Apurímac, una muchacha de 13 años murió tras ser impactada en su cabeza por un tronco arrojado por manifestantes.
Al día siguiente, en Satipo, centro del país, un hombre murió por impacto de bala en un enfrentamiento callejero en el que no intervino la policía, y al que se suma ahora la muerte de Altamirano.
En ciudades como Cusco y Arequipa, al sudeste del país, grupos de indígenas, junto con maestros y sindicalistas, mantenían el lunes bloqueos en las vías, en manifestaciones que se confundían por sus proclamas, unas en favor del agricultor, y otras por la suspensión de una ley de control y actualización de maestros estatales, expedida el miércoles.
Según analistas, las protestas se producen también porque la población siente que García no ha cumplido con su promesa de reducir la pobreza, mientras el país atraviesa por su mayor expansión económica de los últimos 11 años.
En el resto del país, las protestas son encabezadas por afiliados al mayor sindicato de maestros públicos, quienes demandan la eliminación de una ley que reforma el sector.
Previamente, el ministro del Interior, Luis Alva, advirtió a través de un comunicado que la policía detendrá a quienes alteren el orden público o atenten contra la vida y la propiedad en Perú.
"En eso vamos a actuar firmes y con la ley en la mano. Cualquier manifestación, marcha o protesta que se haga debe estar debidamente autorizada porque no se puede atacar la propiedad privada, ejercer actos de violencia y poner en riesgo la seguridad cuando se les ocurra," dijo Alva.
El ministro precisó que hasta la fecha cerca de 300 personas fueron detenidas y son procesadas por obstruir el libre tránsito y poner en riesgo la vida de otros.