El pleno del Congreso
peruano aprobó, en segunda votación, una ley que permite a municipalidades y notarías realizar divorcios, lo que es cuestionado por sectores conservadores y la iglesia católica.
El polémico proyecto de ley, que fue aprobado por 57 votos a favor, 28 en contra y siete abstenciones, abre dos caminos más para los divorcios que hasta ahora solo son vistos en el Poder Judicial.
El proyecto quedó expedito para su promulgación por el Presidente
Alan García, quien sin embargo, podría observarlo y devolverlo al Congreso.
El legislador Raúl Castro Stagnaro del partido opositor Unidad Nacional, dijo que el divorcio a través de notarías y municipalidades tendrá que tener como condición ser de mutuo acuerdo, que no existan hijos menores de edad, ni problemas de litigio.
Según explicó, cualquiera de los cónyuges podrá pedir el divorcio absoluto y éste será legalizado a través de una resolución de alcaldía.
Anteriormente, el Arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani, criticó la norma que facilita los divorcios señalando que "pequeños grupos" pretenden diseñar una sociedad "en la que se rompen matrimonios, se rompen familias y se matan niños".