El presidente Alan García dijo el lunes que tiene la mejor disposición para conversar con su colega de Bolivia Evo Morales, quien lo retó a debatir sobre las diferencias entre sus gobiernos en temas comerciales.
"Siempre tendré la mejor disposición de conversar con el presidente Evo en donde él desee, porque aquí lo que me interesa es superar las diferencias", dijo García en declaraciones a reporteros.
García dijo que en esa conversación trataría en lo posible de convencer a Morales "de la bondad del comercio mundial y de la necesidad que tienen países como Perú y como Bolivia de estar conectados a los grandes mercados para dar trabajo a sus ciudadanos".
Dijo que no creía que Morales hubiera querido invitarlo a un debate ante cámaras de televisión "como si fuéramos candidatos" o "dos luchadores de sumo, dos 'catchascanistas', dos karatekas que se van a enfrentar".
"Se trata de ir a conversar qué es lo que más nos conviene y de qué manera prosperamos los dos (países)", dijo García.
"En cuanto se formalice ese tema, yo con la mayor humildad y con el mayor respeto puedo conversar con el presidente Evo, y con cualquier presidente latinoamericano, naturalmente dentro de cierto respeto de posiciones, y sin necesidad de hablar ante las cámaras", manifestó.
El sábado Morales dijo durante una concentración pública en una localidad vecina de La Paz que "invito al presidente Alan García a debatir nuestras diferencias" como la firma de un tratado de libre comercio con la Unión Europea, similar al que Perú negoció con Estados Unidos.
Rispidez en la relación bilateral
En los últimos días Perú dejó sentir su malestar por comentarios de Morales sobre la gordura de García, y sobre supuestos intentos de Perú de "destrozar" la integración andina en su afán de buscar tratados de libre comercio con terceros.
El canciller José Antonio García Belaunde señaló que los "excesos verbales" de Morales no contribuían a mantener una relación fluida entre Bolivia y Perú.
Pero el presidente García aclaró que aún cuando exista controversia con Morales o diferencias en ciertos temas, "fundamentalmente hay por sobretodo eso, una relación andina y una relación sudamericana, y eso no solo nos obliga, sino que hace que vayamos gustosos a cualquier invitación".
Señaló que si en la conversación con Morales "de pronto me demuestra que no trae ningún beneficio un acuerdo con Estados Unidos o con China... entonces que tome su propio camino, y nosotros tomamos el nuestro, pero seguimos siendo tan amigos y no tenemos por qué pelearnos ni separarnos".
Indicó que está convencido que Bolivia tiene "inmensas potencialidades", como el gas, la minería y su producción agraria que le permitirían "multiplicar la calidad de vida y el bienestar de sus habitantes".
"Y eso estaría dispuesto a conversarlo con el presidente Evo", anotó.