José Antonio García Belaúnde, ministro de Exteriores de Perú, presentó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) un informe de las que consideró “permanentes intromisiones” del presidente Evo Morales Ayma en los asuntos internos de dicho país, con el fin de evitar que se repitan.
“Esperamos que eso sirva para que en el futuro el señor Evo Morales se abstenga de seguir interviniendo, incluso incitando a la rebelión, como fue lo que hizo en sus últimas declaraciones”, afirmó el canciller peruano.
Bolivia, por su parte, respondió inmediatamente este domingo a la presentación de la queja ante la OEA por parte de Perú, considerando que la misma "carece de fundamentos".
"Nosotros vamos a responder por vía diplomática esa nota (de Perú), mostrando que carece de fundamentos absolutamente", señaló al respecto el embajador itinerante boliviano Pablo Solón.
Protesta peruana
El informe que Lima presentó ante la OEA busca demostrar, según informó por su parte el canciller García Belaúnde, que “claramente que el principio sagrado de las relaciones internacionales, que es de la no intervención de los asuntos internos, está siendo violado sistemáticamente por el Gobierno de Bolivia”.
Esta decisión del ministerio de Exteriores peruano tuvo lugar luego de dos semanas que se incrementaran los cruces verbales entre los presidentes Evo Morales y Alan García, una tensión que motivó al gobierno peruano a llamar para consultas a su embajador en La Paz, Fernando Rojas, quien aún no retornó de su país.
La única respuesta que espera Perú tras el informe, según lo comunicara su canciller, es que Bolivia deje de interferir en los asuntos peruanos y, sobre todo, que no aliente el paro de la semana próxima.
“Esperamos que se respete la soberanía nacional, que no se pretenda inmiscuirse subrepticiamente en la política nacional, y particularmente en el paro que está gestionando la CGTP (Confederación General de Trabajadores del Perú) para el 9, porque el presidente Morales se ha hecho eco de una demanda de la plataforma de esa protesta”.
Poco antes, el canciller García Belaúnde anunció que su país seguirá avanzando en la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU y en concretar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea 'diga lo que diga' el Gobierno de Bolivia, según informó desde Lima la agencia de noticias EFE.
"Es respetable que Bolivia no quiera participar en ningún tratado de libre comercio, ellos creen en el trueque, en comercios compensados. No funciona, pero allá los que creen que se pueden mejorar experiencias que fracasaron en el pasado", aseveró el canciller García Belaúnde.
Respuesta boliviana
La Paz, por su parte, consideró que la protesta peruana ante la OEA “carece de fundamentos”, según informara su embajador itinerante, Pablo Solón, defendiendo las denuncias de su presidente sobre la presunta instalación de una base militar norteamericana en territorio de Perú.
Efectivamente, Solón indicó que dicha base "no es un invento" del presidente Morales, al señalar que, desde el 2007, varios medios han alertado sobre dichos planes, luego de que Ecuador decidiera no renovar un convenio con Washington para el uso de su base en el poblado de Manta.
El ministro de Relaciones Exteriores David Choquehuanca ya había manifestado su "preocupación" por la decisión peruana de recurrir a la OEA para que el organismo multilateral "pueda decir algo" en torno al entredicho entre La Paz y Lima. "Nos preocupa esta situación, de que por algunas declaraciones de algunas personas quieran fomentar que nuestros pueblos rompan relaciones", manifestó.