|
El jefe de una compañía de construcción afgano-coreana que construía un camino en la remota provincia de Nuristán dijo que aviones de combate bombardearon erróneamente su campamento matando a sus trabajadores.
El portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, dijo que había "inteligencia creíble y múltiple que indicaba que los blancos eran insurgentes". Indicó que había un sitio de construcción a un kilómetro, pero el sitio atacado no tenía vehículos de construcción ni actividad constructora.
"Catorce de nuestros trabajadores murieron", afirmó Sayed Nurrulá Jalili, que dirige una compañía formada conjuntamente por afganos y surcoreanos que desde hace un año construye una carretera de 60 km.
El gobernador de la provincia de Nuristán, Tamimi Nuristani, había afirmado previamente que el ataque, a unos 180 km al noreste de Kabul, se había producido en la noche del martes. Nuristani confirmó que "hubo un bombardeo aéreo de las fuerzas de la coalición" en el que murieron "obreros que trabajaban en una carretera".
|