El Presidente Fernando Lugo relevó totalmente a los altos mandos de las fuerzas militares, nombrando nuevos jefes en el ejército, la fuerza áerea y la armada. Anteriormente, había hecho lo mismo por la cúpula policial
Augusto Dos Santos, vocero del palacio de gobierno, entregó a la prensa un informe con más de treinta decretos designando a los nuevos comandantes de grandes unidades, incluyendo sus respectivos directores de estado mayor.
Fueron relevados de la Armada, el Vicealmirante Vidal Villalba; del Ejército, el General Juan B. Gómez Esquivel; y de la Aeronáutica, el General Gregor Pacher, quienes quedan a disposición.
No obstante, permanece en el cargo el General Bernardino Soto, Comandante General de las fuerzas militares ya que le faltan aún tres años para completar los cinco de servicios establecidos por los reglamentos.
El General Catalino Roy es el nuevo comandante del ejército; el General Roberto Marecos estará al frente de la fuerza aérea y el Vicealmirante Cíbar Benítez es el nuevo jefe de la Armada.
Dos Santos no pudo precisar si en el curso de la jornada sería el propio Lugo quien pondría en funciones a los nuevos comandos o sólo se harían los traspasos bajo la dirección del General Soto.
Los decretos firmados por Lugo no especifican si los cambios obedecen a posibles casos de corrupción o mala conducta de los militares; siguiendo la línea protocolar, sólo utilizan la frase "nómbrase en reemplazo de...".
Lugo, durante un discurso pronunciado el sábado en el pueblo rural de San Pedro, a 320 kilómetros al norte de Asunción, estando en compañía del Presidente venezolano Hugo Chávez, dijo que "nunca más los militares serán utilizados para reprimir o agredir a sus compatriotas".
"A partir de este momento estarán al servicio de la comunidad", expresó, adelantando que los oficiales y suboficiales serán utilizados, además del control del territorio, en tareas humanitarias en poblaciones carenciadas.