El presidente electo del Paraguay,
Fernando Lugo, y el actual jefe de Estado, Nicanor Duarte Frutos, protagonizaron en el Palacio de Gobierno y en medio de una gran expectativa su primer encuentro tras
las elecciones del pasado 20 de abril, en las que el ex obispo logró poner fin a 61 años de
hegemonía colorada en el poder.
Los duros ataques lanzados desde el oficialismo, y principalmente por Duarte Frutos, contra Lugo aparentemente ya quedaron atrás, pues ambos trataron de mostrarse cordiales. Duarte Frutos hasta le hizo un regalo y le adelantó que se irá del poder antes que finalice su mandato.
Nicanor se prepara para renunciar el 20 ó el 21 de junio próximo, a fin de tener tiempo para asumir su banca en el Senado para el periodo parlamentario 2008-2013, que se iniciará el 1 de julio.
“En primer lugar, me felicitó por el triunfo, ellos reivindicaron su vocación democrática, el Partido Colorado. Les dolió la derrota, nadie quiere perder, más aún en esta situación”, dijo Lugo a los medios de comunicación en horas de la tarde en su puesto de comando, teniendo en cuenta que al abandonar la sede gubernativa, después de una hora y cuarenta minutos de reunión con Duarte Frutos, no quiso dar declaraciones a la prensa.
Señaló que también dialogó con Duarte Frutos sobre el tema de la transmisión de mando e indicó que eso está bien encaminado y que la comisión mixta de la Alianza Patriótica para el Cambio se está encargando de los trabajos con la Vicepresidencia de la República.
“En tercer lugar, me señaló su deseo de renunciar para asumir en el Senado el primero de julio, y en cuarto lugar me mostró las dependencias del Palacio de López. Hay algunas modificaciones que ellos han hecho y en eso se resume un poco nuestra reunión”, manifestó el ex obispo.
Lugo indicó también que Duarte Frutos igualmente le manifestó su
predisposición a trabajar con el próximo gobierno desde su banca en el Senado en todo lo que se proyecte a favor de los intereses del país.
Al ser consultado sobre si el Presidente no le manifestó temor de no asumir su banca, Lugo respondió que Duarte Frutos fue electo por el pueblo para estar en la Cámara Alta y que para cualquier cuestionamiento en su contra se debería presentar un pedido de desafuero y presentar los argumentos en su contra.
Por otro lado, Lugo dijo que el actual mandatario le aconsejó utilizar la residencia presidencial de Mburuvicha Róga por cuestiones de seguridad, a lo que respondió que eso lo decidirá oportunamente con sus asesores.
Según fuentes cercanas al Ejecutivo, otro tema de conversación fue la reforma de la Constitución, sobre la que a partir de febrero del 2009 podrían iniciar las negociaciones entre los líderes de los partidos políticos.
El encuentro de ayer entre el Presidente saliente y el Presidente electo fue el primero que en forma personal mantuvieron tras las elecciones del pasado día 20, pero el segundo como comunicación, si se considera que hubo antes una llamada telefónica protocolar de Nicanor Duarte Frutos a Fernando Lugo, cuando ya se sabían los resultados.
El anterior encuentro públicamente conocido entre ambos es de mucho tiempo atrás, todavía antes que el ahora Presidente electo haya iniciado su carrera electoral, y era entonces obispo efectivo de la Iglesia Católica.
El obsequio del Presidente Nicanor Duarte Frutos al Presidente electo Fernando Lugo fue el libro del pastor estadounidense John C. Maxwell, titulado “Los 21 minutos más poderosos en el día de un líder”.
El texto habla sobre el liderazgo y la capacidad de un líder, y presenta un plan diario para crecer como líder en su vida personal, profesional y espiritual. Habla de personajes bíblicos que influyeron en el pasado en líderes de Israel y Jerusalén.
El autor del libro pregunta al lector si “¿qué precio está usted dispuesto a pagar por su potencial de liderazgo, qué le parece unos 21 minutos al día?”. Maxwell indica que “para convertirse en líder requiere tiempo, aunque algunas personas parecen haber nacido para ser líderes. La capacidad de liderazgo es en realidad una conjunción de habilidades, quizás todas se pueden aprender y agudizar”, apunta en el texto en cuestión.
El material también habla de que “el liderazgo es complejo y tiene muchas facetas: respeto, experiencia, fortaleza emocional, visión, coordinación, habilidades de las personas y la lista es larga, la buena noticia es que su capacidad de liderazgo no es ni estática ni rígida. No importa en qué punto se encuentre en este momento, usted puede encontrar los veintiún puntos de efectividad”, asegura.