Cándido Vera, ministro de Agricultura paraguayo, llamó al presidente Fernando Lugo a que intervenga personalmente en la crisis del Senado, para evitar una paralización del Estado. El ministro insistió ante periodistas que Lugo "debe convocar a las partes para llegar a un acuerdo a través del diálogo".
No obstante, el ministro del Interior de Paraguay, Rafael Filizzola, declaró hoy que Lugo no tiene previsto intervenir en la crisis parlamentaria generada por el juramento de Nicanor Duarte Frutos. Sin embargo, advirtió sobre la existencia de “un pacto entre Nicanor y Oviedo y se traduce en un bloqueo de todas las iniciativas que al gobierno le interesa”.
El ministro del interior salió a desmentir las palabras vertidas ayer por el vocero Miguel López Perito, quien habría afirmado que el gobierno consideraba a Duarte Frutos como nuevo senador, declaraciones que según Filizzola, fueron malinterpretadas. Agregó que Lugo no tiene previsto intervenir en el conflicto entre los legisladores. “El ha decidido que esto se discuta exclusivamente en el ámbito parlamentario, no piensa intervenir en su carácter de Presidente”, afirmó.
Cuestiones constitucionales
En efecto, las declaraciones de López Perito causaron revuelo por el respaldo dado al ex presidente, respaldo que "generó confusión grave entre quienes somos legisladores de la APC", según las palabras del senador Julio César Franco, quien añadió: "no sabemos qué quiere Lugo".
El Senado de 45 miembros sufrió el martes una fractura luego de que el mandatario saliente Nicanor Duarte jurara, después de tres intentos fallidos, pero solo ante el presidente de la cámara alta Enrique González, al no conseguir quórum.
El martes en la noche, unos 25 senadores de las agrupaciones Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), País Solidario, Tekojojá, Democrático Popular, Patria Querida y cuatro disidentes del Partido Colorado se autoconvocaron para una sesión extraordinaria en la que declararon nulo el juramento de Duarte.
Sin embargo, González aclaró que "esa reunión es nula porque yo no la convoqué".
La Justicia Electoral y la Corte Suprema de Justicia aprobaron a comienzos de 2008 la postulación de Duarte al Senado, pero legisladores de la APC resolvieron ignorar las resoluciones de ambos organismos.
Según el senador Carlos Filizzola, principal adversario político del ex mandatario, esos poderes "avalaron la violación de la Constitución realizada por Duarte".
Carlos Filizzola recordó que la Constitución contempla que un ex mandatario se convierte en senador vitalicio y no lo habilita a postular por la senaduría activa.
El cargo de senador vitalicio es un título honorífico porque el beneficiado sólo puede tener voz en las sesiones pero no voto, ni salario (7.000 dólares, unos 28 millones de guaraníes).