Voceros de la Santa Sede salieron hoy a defender al Papa Benedicto XVI y a negar los rumores de que el Sumo Pontífice había intentado encubrir el abuso sexual a niños por parte de sacerdotes en Alemania.
Desde el Vaticano consideran que las informaciones que circularon y que señalan que Ratzinger albergó a un presunto sacerdote pedófilo en el arzobispado de Munich, en 1980, son intentos de perjudicar al Jefe de la Iglesia Católica.
"Está bastante claro que en los últimas días ha habido gente que ha investigado, con una tenacidad notable en Regensburg y Múnich, en busca de elementos para implicar al Santo Padre en el tema de los abusos", dijo el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi en la Radio Vaticana.
"Para cualquier observador objetivo, está claro que esos intentos han fracasado", agregó.
Para estos voceros, que defendieron al Papa en sendas entrevistas, el Pontífice siempre enfrentó los casos de abuso con valentía.
Tras décadas de escándalos de este tipo en Estados Unidos, Irlanda y otros países, el problema se acercó al pontífice en los últimos días, con las acusaciones de abuso relacionadas con el coro de niños de Regensburgo que el hermano mayor del Papa dirigió durante 30 años.
La arquidiócesis de Munich, por su parte, reconoció ayer que había transferido a un presunto sacerdote pederasta a tareas comunitarias cuando Benedicto XVI era el arzobispo.
Las críticas también han aumentado por una orden eclesial del año 2001 en que el hoy pontífice, cuando era cardenal, ordenó a los obispos mantener los casos de abuso en secreto.
"Acusar al papa actual de ocultamiento es falso y difamatorio", afirmó el obispo maltés Charles Scicluna.
La arquidiócesis de Munich anunció anoche que creará un grupo de trabajo para generar conciencia sobre cómo prevenir el abuso sexual en la iglesia y sus instituciones.