El regreso a Gaza se da luego de que el Estado hebreo les asegurara que aún está en vigor la tregua acordada en junio con los islamistas, por lo que han recibido garantías sobre su suerte.
"Una tercera parte extranjera dio garantías de seguridad", afirmó a la AFP un alto responsable israelí bajo condición de anonimato, en alusión a la intervención de Egipto, país mediador entre Hamás e Israel y entre los propios grupos palestinos. Y agregó que el resto tenía previsto regresar también durante la jornada, mientras que cerca de veinte miembros de Fatah, heridos en los enfrentamientos de ayer, siguen ingresados en hospitales israelíes.
Los choques que se registraron este sábado entre ambas facciones palestinas en el barrio de Shejaia de la ciudad de Gaza - que dejaron tres policías de Hamás y seis miembros de Al Fatah muertos y 90 heridos - fueron los más sangrientos desde que el movimiento islamista se hizo con el control de la franja de Gaza en junio de 2007.
Los mismos comenzaron cuando las fuerzas de Hamás intentaron arrestar en el barrio de Chujaiya a varios miembros del clan familiar Helis (pro Fatah), acusados por los islamistas de ser responsables del atentado con bomba el 25 de julio, que mató a cinco miembros de las Brigadas Ezzedin al Qassam, brazo armado de Hamás, y una niña de cinco años. Fatah desmintió toda implicación en el hecho.
Por su parte, el número dos del gobierno israelí, Haim Ramon, aclaró en la radio militar que la ayuda acordada a los militantes de Fatah "no constituye una violación de la tregua" instaurada el 19 de junio con Hamás. "Nos hemos comprometido a no lanzar ningún ataque en la franja de Gaza, lo que está ocurriendo, y a cambio Hamás no lanzará cohetes contra el territorio israelí", prosiguió.
"Nuestra posición en principio es que debemos colaborar y ayudar a los palestinos que luchan contra el Islam radical, que se oponen al terrorismo y apoyan las negociaciones", explicó Ramon. "Por eso actuamos cuando estos palestinos tuvieron dificultades", añadió.
Según la radio militar, la apertura excepcional del paso fronterizo de Nahal Oz para dejar entrar a los miembros de Fatah fue decidida por el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, después de que se lo pidieran personalmente el presidente palestino, Mahmud Abas, y responsables egipcios.
Sin embargo, fuerzas desplegadas alrededor de la franja de Gaza recibieron la orden, según una fuente militar, de "estar en alerta" en caso de que el grupo islamista decida reanudar los disparos de cohetes contra Israel.
La tensión entre Hamás y Al Fatah, las dos facciones mayoritarias palestinas, no para de aumentar desde el atentado del pasado viernes. Desde ambas facciones se ha llevado a cabo una oleada de arrestos. Los islamistas, predominantes en la franja de Gaza, arrestaron a casi 300 miembros y dirigentes de Al Fatah. Mientras, en Cisjordania, territorio en manos de Al Fatah, las detenciones iban en sentido contrario.
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