Al menos diez personas, esencialmente policías y personal penitenciario, murieron este jueves en un atentado suicida contra el furgón que los conducía, en el noroeste de Pakistán, anunció la policía.
Este nuevo ataque se produce cuando el Ejército ha lanzado, hace tres semanas, una gran ofensiva contra insurgentes islámicos cercanos a Al Qaeda en las zonas tribales del noroeste y cuando el país vive una ola de atentados sin precedentes, que ha dejado cerca de 1.200 muertos en algo menos de un año.
El camión penitenciario conducía al trabajo a policías y personal penitenciario "cuando fue embestido por un automóvil cargado de explosivos", declaró Najeebullah, un oficial de policía de Bannu, la ciudad más próxima al lugar del ataque.
El lunes la coalición de gobierno se rompió, luego de que la Liga Musulmana-Nawaz (LMN), del ex primer ministro Nawaz Sharif, se retirara de la administración por diferencias con el gobernante Partido del Pueblo de Pakistán (PPP).
El PPP, de la ex premier Benazir Bhutto asesinada el año pasado, el LM-N y la Liga Muslmana-Quaid, del ex mandatario, compiten por la jefatura de Estado en un país con 165 millones de habitantes y único musulmán con poderío nuclear.