El avance de los talibanes este mes en una región situada a sólo 100 kilómetros al noroeste de la capital había causado inquietud en Pakistán e incrementado los temores en Estados Unidos sobre la inestabilidad en el país musulmán, que cuenta con armamento nuclear.
"Aseguramos a la nación que las fuerzas armadas tienen capacidad para eludir cualquier tipo de amenaza", dijo el portavoz militar, el general Athar Abbas, en una rueda de prensa en Rawalpindi, la ciudad que alberga el cuartel general del Ejército situada junto a la capital, Islamabad.
Pakistán había utilizado naves cazas de combate al inicio de la operación el martes, así como helicópteros de ataque.
"Anoche tras el ataque aéreo, helicópteros de ataque combatieron a los villanos e causaron más de 50 víctimas", dijo Abbas, añadiendo que un soldado había muerto en la operación.
La demostración del Gobierno de la determinación militar tranquilizará previsiblemente al presidente estadounidense, Barack Obama, y a su homólogo afgano, Hamid Karzai, cuando se reúnan con el presidente pakistaní, Asif Ali Zardari, en Washington el 6 y 7 de mayo para discutir la estrategia regional.