Pakistán celebrará elecciones presidenciales el próximo 6 de septiembre para elegir al sucesor de Pervez Musharraf, en medio del caos desde que éste dimitiera hace días ante las amenazas de destitución, informó hoy la Comisión Electoral.
Ayer, dos suicidas detonaron casi simultáneamente sus cargas explosivas frente a las dos entradas de la Pakistani Ordnance Factory, un vasto complejo de fábricas de armas, dejando al menos 70 muertos y heridas a otras 80 personas.
Poco después de conocerse las explosiones, los talibán paquistaníes reivindicaron la autoría del atentado argumentando que el mismo se dió en respuesta a la campaña militar iniciada por las autoridades paquistaníes en la región de Bajaur, conocido santuario y refugio de los talibán cerca de la frontera con Afganistán.
También, el martes pasado, un atacante suicida detonó una carga explosiva frente a la puerta de emergencias de un hospital apiñado con dolientes musulmanes chiítas en el volátil noroeste del país, matando por lo menos a 23 personas e hiriendo a 35.
Según la Constitución paquistaní, el presidente del país es elegido por los diputados de las cuatro asambleas provinciales y del Parlamento en los 30 días siguientes a que el puesto quede vacante.
El Partido Popular de Pakistán (PPP, principal del Gobierno) está promoviendo a su líder y viudo de Benazir Bhutto, Asif Alí Zardari, como candidato, aunque la decisión debe ser aún ratificada, previsiblemente hoy en una reunión de su dirección.
El segundo partido de la coalición de Gobierno, la Liga Musulmana-N del ex primer ministro Nawaz Sharif, aún no ha anunciado si presentará un candidato alternativo.
La prensa ha especulado estos días con que la Liga-N es partidaria de conceder el cargo a una persona procedente de una provincia pequeña, pero tampoco se ha descartado la posibilidad de que el propio Sharif opte al puesto.
Tras la reunión del PPP, es probable que se celebre hoy mismo un encuentro de los líderes de la coalición del Ejecutivo, dijo a Efe el portavoz de la Liga-N, Sidiq Faruq.