Al menos ocho insurgentes islamistas murieron tras el disparo de un misil presuntamente estadounidense contra las zonas tribales de Pakistán, según un nuevo balance anunciado por un alto responsable de las fuerzas de seguridad paquistaníes.
"Se trata de extranjeros, esencialmente árabes", declaró la citada fuente, que antes había informado de cuatro muertos y luego dijo que habían muerto algunos de los heridos.
Este nuevo incidente se produce en un momento de fuerte tensión entre Washington e Islamabad -su aliado clave en su "guerra contra el terrorismo"- debido a los reiterados disparos de misiles por aviones sin piloto, los drones, de los que sólo está dotando el ejército norteamericano en el seno de las fuerzas internacionales que combaten a los talibanes en el vecino Afganistán.
Hombres de la aldea de Jusali Toorijel, en el distrito tribal de Waziristán del Norte, feudo de los talibanes paquistaníes y de Al Qaeda, habían disparado contra tres drones en un primer momento, explicó durante la noche otro oficial. "Después de los disparos contra los drones, un misil cayó sobre una de las casas del pueblo. Cuatro personas murieron y otras nueve quedaron heridas", añadió.
El Ejército paquistaní utiliza el término "extranjeros" o "árabes" para designar a los combatientes de Al Qaeda que no son ni paquistaníes ni afganos. Estos constituyeron sus bases en las zonas tribales paquistaníes, tras haber huido de Afganistán a finales de 2001, cuando una coalición internacional encabezada por Estados Unidos expulsó del poder en Kabul a los talibanes, que acogían a Al Qaeda en Afganistán, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.