Las autoridades paquistaníes condenaron el ataque de las fuerzas de la coalición de Afganistán que causó la muerte de 11 de sus soldados en su propio territorio, en la frontera con Afganistán y aseguró que este operativo atenta contra su acuerdo de cooperación en temas de seguridad.
Los soldados resultaron muertos en un puesto fronterizo en la región de Mohmand, contra la provincia afgana de Kunar, a altas horas del martes, con las fuerzas de EEUU en Afganistán reprimiendo a milicianos que atacaban desde Pakistán, según un oficial de seguridad paquistaní.
El Ejército de EEUU dijo en un comunicado emitido el miércoles que había coordinado la artillería y la fuerza aérea con Pakistán, pero estaba realizando investigaciones.
En lo que es su mayor crítica al Ejército de EEUU desde que se unió a la llamada campaña estadounidense contra el terrorismo, el Ejército paquistaní condenó la muerte de 11 soldados y un oficial. Si se confirma, será la mayor cantidad de soldados paquistaníes muertos en un ataque estadounidense.
Se resiente la cooperación
El ataque "golpea la base misma de cooperación y sacrificio en la cual soldados paquistaníes están apoyando a la coalición en la guerra contra el terrorismo", dijo el Ejército.
"Tales actos de agresión no sirven a la causa común de luchar contra el terrorismo", agregó en un comunicado.
El primer ministro, Yousaf Raza Gilani, también condenó el ataque.
"Vamos a adoptar la postura típica de soberanía, integridad y autorrespeto y no permitiremos que nuestro suelo (sea atacado)", dijo al Parlamento.
Un oficial de seguridad paquistaní dijo que los soldados resultaron muertos después de que milicianos lanzaron un ataque en Afganistán.
"Los milicianos lanzaron un ataque transfronterizo hacia Afganistán (...) nuestros soldados resultaron muertos en una contraofensiva de fuerzas de Afganistán", dijo el oficial, que se negó a ser identificado.
En respuesta, el Ejército estadounidense dijo que la contraofensiva estaba dirigida contra milicianos antiafganos y que a Pakistán se le había avisado antes, como parte de una operación "previamente coordinada con Pakistán".
El Gobierno, que llegó al poder después de que el partido del presidente y estrecho aliado de EEUU, Pervez Musharraf, fuera derrotado en unas elecciones de febrero, es liderado por el partido de la ex primera ministra Benazir Bhutto, asesinada en un ataque suicida en diciembre.