Tras el atentado suicida que ayer dejó como saldo 10 muertos valle de Swat y que fue reivindicado por el Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP) , aviones de combate pakistaníes bombardearon hoy posiciones talibanes en el noroeste del país, mataron a 16 militantes y destruyeron tres guaridas, según informaron funcionarios del Gobierno de ese país.
El atentado suicida de ayer ocurrió un día después de un doble ataque también suicida, en Lahore, que dejó 57 muertos.
Los militantes extremistas habían vuelto a la ofensiva tras un período de tregua en la violencia, desafiando las afirmaciones del Gobierno de que un ataque al bastión militante de Waziristán del Sur había significado un duro golpe a los talibanes de Pakistán.
Los ataques aéreos se produjeron hoy, tras una semana en que ataques con bombas provocaron la muerte de 81 personas, entre ellos soldados, policías y trabajadores de ayuda en el noroeste y en el este de Pakistán.
"Realizaron intensos bombardeos y apuntaron precisamente a guaridas de militantes", señaló Khaista Akbar, funcionario de Gobierno, a la agencia Reuters.
Los bombardeos mataron a 16 militantes y destruyeron completamente las guardias, agregó.
Los talibán pakistaníes han atacado a muchos blancos, incluyendo un partido de voleibol y cuarteles militares en el pueblo de Rawalpindi, cercano a la capital, Islamabad.