"Aplastar al Talibán": ese fue el pedido que surgió de una reunión de líderes tribales de las regiones semiautónomas de Pakistán cerca de la frontera afgana y con el que exhortó hoy al ejército. El encuentro efectuado en la ciudad de Peshawar, fue convocado por un grupo de organizaciones de ayuda y partidos políticos en un esfuerzo por unir al pueblo de la región sacudida por la violencia y por reclamar más poder para los consejos tradicionales.
Los participantes instaron al ejército a intensificar su ataque contra la red de milicianos islámicos en las regiones tribales y desestimaron las anteriores ofensivas de los militares.
"Si fortalecemos estos consejos y los hacemos más funcionales, creo que habremos ganado media batalla", manifestó Salar Amjad Ali que participó del encuentro. "Nosotros, los pashtunes, vivimos y morimos por nuestra cultura y tradición" señaló.
"Debería ser una operación militar genuina como los cingaleses hicieron contra los Tigres del Tamil", dijo Sayd Alam Mehsud, un poderoso líder tribal, refiriéndose a la campaña militar en Sri Lanka que destruyó a los insurgentes tamiles.
Los consejos tribales, o "jirgas", desempeñan un papel central en la cultura pashtuna que domina la región a lo largo de la frontera con Afganistán. Estas regiones a menudo anárquicas, refugio de los combatientes de Al-Qaeda y el Talibán, han sido escenario de cruentas luchas y ataques regulares de aviones estadounidenses no tripulados, mientras Pakistán y Estados Unidos tratan de derrotar a los milicianos islámicos.
En las áreas tribales también sesionan consejos más reducidos para decidir cuestiones que van desde la administración local hasta casos criminales.
Una declaración al término del encuentro estableció la democracia vital para erradicar el terrorismo y sostuvo que el poderoso aparato militar paquistaní -que muchos consideran el verdadero poder detrás del trono- debería mantenerse al margen de la política.