Al menos 20 insurgentes murieron y otros 60 fueron detenidos hoy en una operación que las tropas paquistaníes ha emprendido en el norte del país, informó un portavoz militar.
"La operación ha sido casi completada. Hemos expulsado a los insurgentes de la zona de Hangu y hemos levantado el toque de queda. Ahora falta avanzar hacia algunas montañas del norte del distrito", dijo el general Athar Abbas.
La operación comenzó el pasado día 16 en los distritos de Hangu y Doaba, situados en la Provincia de la Frontera del Noroeste, donde un convoy militar había sufrido cuatro días antes una emboscada en la que murieron 17 miembros de las fuerzas de seguridad.
Según el canal televisivo Geo Tv, el operativo continúa en las áreas de Sarmulo Kando y Yehkando, donde las tropas cuentan con ayuda de helicópteros.
Además, el Gobierno paquistaní está negociando con consejos locales de Hangu la restauración de la paz.
En el conflictivo noroeste de Pakistán, adyacente al cinturón tribal fronterizo con Afganistán, son constantes los ataques talibanes contra las fuerzas de seguridad.
El nuevo Ejecutivo paquistaní, formado tras los comicios de febrero, ha dado un giro a la política contra el terrorismo y ha iniciado un diálogo con aquellos militantes que prometan deponer las armas.
El Gobierno ha suscrito algunos acuerdos de paz en varias demarcaciones tribales, pero la violencia no cesa.